Las personas construimos nuestra red social desde que empezamos a socializar con el entorno, familia, escuela, amigos, vecinos, entre otros. Todas ellas resultan una fuente de enriquecimiento hacia nuestra persona, ya que nos ayudan a crecer.

En este camino de la vida, esta red a lo largo de los años puede ir creciendo y hacerse mayor, pero también se puede hacer más pequeña y débil, por orden natural de la vida (pérdidas de seres queridos), que pueden provocar aislamiento y soledad vez que necesidad de ayuda y apoyo en este último trayecto del camino. Cuando las personas se encuentran en los momentos iniciales de este punto de soledad y aislamiento, añadido a la necesidad de ayuda, se pueden encontrar que no reúnen los requisitos necesarios para que se le puedan conceder los recursos oportunos; ya que aunque su situación de necesidad no reúne los puntos necesarios que le permiten acceder a las ayudas del sistema público. Es entonces cuando las personas deben quedar desatendidas?

 

El Sr. Antonio tiene 88 años, actualmente reside en un centro residencial privado y es viudo desde hace un año y medio.

Se encuentra en un estadio inicial de deterioro cognitivo en fase leve de etiología combinada, que le provoca cierta dependencia funcional. El diagnóstico es una combinación posible de enfermedad de Alzheimer, secuelas de ictus y dependencia alcohólica. Autónomo para los desplazamientos y manifiesta sus deseos de forma clara y concisa pero tiene importantes dificultades para cuidar de sí mismo. Se desorienta con facilidad y no puede administrarse económicamente. Su capacidad funcional no se corresponde con la cognitiva, necesitando la supervisión de un tercero para todas las actividades que realiza.

El Sr. Antonio llegó a la Alzheimer Catalunya Fundació, hace más de tres años, a raíz de conocer a su mujer Margarita, que sí se encontraba en un estado avanzado de la enfermedad del Alzheimer con la que ya intervenía Servicios Sociales.

El señor Antonio deja de tener conexión con los servicios de atención primaria que hasta ahora lo habían acompañado.

Fueron los servicios sociales que trabajaban con el matrimonio, quienes detectan la necesidad de apoyo y la falta de implicación familiar, y los que nos presentan al Sr. Antonio para generar una red de apoyo. Es entonces cuando nuestro equipo empieza a trabajar conjuntamente con los equipos de atención primaria desde el asesoramiento. Durante este tiempo de trabajo en red evidenciamos que el Sr. Antonio manifiesta graves problemas para administrar sus bienes, así como para asumir la complejidad que representa para él, el cuidado personal de su mujer y la administración económica y doméstica, generando importantes deudas.

Decidimos en ese momento reunirnos con la familia, para pedir a los hijos que iniciaran un proceso de modificación de la capacidad con el fin de protegerlo, asumiendo los hijos la tutela de su padre. Nos informan que lo iniciaron hace unos años cuando detectaron la situación, sin embargo, el Sr. Antonio superó la prueba del médico forense y el Juzgado cerró el procedimiento.

Por otra parte los hijos nos indican que no quieren responsabilizarse de su padre. El matrimonio formado por Antonio y Margarita tuvieron tres hijos, dos de los cuales manifiestan no haber tenido un buen padre y un tercero, que se encuentra desaparecido. Aunque intentaron hacerse cargo de él por motivos de responsabilidad filial, no por estimación, no pudieron llevarlo a cabo.

¿Crees que el Sr. Antonio pudo afrontar solo la muerte de su mujer, el cambio de domicilio o la gestión de sus activos?

La red de profesionales con el consentimiento de los hijos, solicita al Juzgado reabrir el procedimiento de modificación de la capacidad para pedir medidas de protección con carácter de urgencia hacia el Sr. Antonio ya que la situación era insostenible. Pero, de nuevo, el Sr. Antonio demuestra suficientemente estrategias para superar la prueba del médico forense y a pesar de los informes emitidos por los profesionales que estábamos interviniendo directamente, el expediente vuelve a cerrarse.

El matrimonio vivió una separación forzosa por el agravamiento del estado de salud de la señora Margarita. Ella ingresó en un centro socio-sanitario y él continuó en su domicilio. Pasado un tiempo los profesionales de la red valoramos que el Sr. Antonio no puede continuar en el domicilio y se realiza un ingreso en residencia privada. En este momento el Sr. Antonio deja de tener conexión con los servicios de atención primaria que hasta ahora lo habían acompañado.

Cuando una persona ingresa en un centro especializado (en este caso en un centro residencial) debe hacer frente a muchas pequeñas tareas y decisiones. En el caso del Sr. Antonio, por ejemplo, fue, valorar la capacidad económica para poder realizar el pago, facilitar el número de cuenta, seguimiento y mantenimiento del piso que deja vacío, así como otras propiedades que tenía alquiladas.

¿Has tenido alguna vez de hacer un simple cambio de entidad bancaria y, por tanto, de domiciliaciones bancarias? ¿Crees que con todas las enfermedades que padece el Sr. Antonio pudo hacerlo solo?

Al poco tiempo muere su mujer, Margarita. El Sr. Antonio ha de hacer frente a la pérdida de su mujer, despedirse de ella así como realizar todos los trámites administrativos que ello conlleva (concertar hora con el notario, lectura y aceptación del testamento, múltiples gestiones administrativas para dar de baja jurídicamente su mujer, así como el entierro de ella).

¿Has tenido que realizar los trámites para solicitar un documento de últimas voluntades o un certificado de defunción?

En mayo de 2016, el Sr. Antonio recibe la noticia de que la residencia donde se encontraba residiendo, debe cerrar.

Para realizar la búsqueda de nuevo centro, se deben tener presente aspectos importantes como son las prestaciones que ofrece el nuevo centro, así como hacer de nuevo todo el trámite administrativo para poder gestionar el cobro de la misma, al tiempo que organizar todas tus pertenencias para realizar el traslado.

¿Has tenido que buscar otro piso para vivir y decidir dónde? ¿Te acuerdas del traslado?

Este pequeño escrito con el recorrido vital del Sr. Antonio en un momento de falta de capacidades para autogobernarse en diferentes áreas de su vida, y la falta de respuesta por parte del sistema para incluirlo y dar respuesta a sus necesidades, me lleva a reflexionar en nuestro papel como profesionales.

¿Crees que el Sr. Antonio pudo afrontar solo la muerte de su mujer, el cambio de domicilio o la gestión de sus activos?

El papel de una entidad tutelar es trabajar de forma exclusiva para tutelar aquellas personas que un juez declara incapaz en alguna de las áreas, personal, patrimonial, o total, a la vez acompañándolo para mantener y respetar su historia de vida.

En el caso del Sr. Antonio ¿deberíamos habernos retirado en el momento en el que se le declara su capacidad total para autogobernarse? ¿Hubiera sido correcto dejar de acompañar ante una situación de vulnerabilidad al Sr. Antonio, a pesar de poder observar su necesidad, y la manifestación de ayuda que nos pide? (En todas nuestras visitas agradece nuestra presencia y manifiesta que no podría seguir adelante sin nuestro apoyo).

Nuestro equipo, ante esta situación decidió incluirlo en el programa de Pre- tutelas.

El programa de Pre-tutelas, se inicia porque existe una situación de riesgo en la que no se le ha podido dar una respuesta inmediata y se observa una situación de riesgo que requiere de ayuda inmediata antes de que se dicte la figura legal o la ausencia de ésta, como hemos podido ver a lo largo del proceso.

El programa permite y necesita continuar trabajando juntos con la persona y su red (servicios sociales de atención primaria, CAP, familia implicada, Bancos) por lo tanto trabaja y acompaña a la persona aún no tutelada, además de ofrecerle todos los servicios de que dispone la Fundación a su alcance.

La Fundación trabaja para las personas CON las personas. El principal objetivo en cualquier intervención es ayudar y proteger, pero respetando a la persona en sus decisiones.

En la actualidad, el Sr. Antonio continúa recibiendo las visitas mensuales en la residencia donde actualmente vive, por parte de la referente y técnico en apoyo a la persona de nuestra entidad, apoyando para cubrir las necesidades sociales y sanitarias (necesidad de relación, pequeñas compras de útiles, acompañamientos médicos, o de otras necesidades que requieran de nuestra presencia siempre manteniendo sus gustos y estilo de vida previos a nuestra aparición. Asimismo, el área económica trabaja para velar por sus intereses patrimoniales (mantiene comunicación con su banco, se asegura del pago de recibos, tributos, así como tener al día sus cuentas bancarias, entre otros).

Desde Servicios Sociales de área básica, en trabajo conjunto con el área jurídica y la referente de la Fundación, trabajamos juntos para iniciar de nuevo el proceso de incapacidad del Sr. Antonio, a fin de que se pueda reconocer la figura legal que la su situación personal requiere.

A lo largo de todo el recorrido, nuestro objetivo siempre ha sido el mismo; velar por la persona, protegiéndola en las áreas que son necesarias y al mismo tiempo, respetando su forma de vida, incorporándolo en todo momento de las decisiones que se quieren tomar y afectan a su persona, aunque llegar a una buen entendimiento sea un camino largo que venga acompañado de acuerdos y desacuerdos por parte de todos.

 

isabel-duran

Treballadora Social

Referente de Alzheimer Catalunya Fundació

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