La sexualidad es una necesidad humana intrínseca en nuestra vida desde que nacemos hasta el momento que morimos, por eso es importante revisar nuestros valores y creencias hacia esta necesidad.
Los estereotipos sociales dificultan la visibilidad de esta necesidad en las personas y sobre todo en las personas mayores. Las familias que cuidan a personas mayores o cuando el familiar ingresa en un centro residencial donde existen aún más barreras para el mantenimiento de una vida sexual activa, pueden acompañar de forma efectiva a la persona para expresar y satisfacer esta necesidad humana.
Sin embargo, los tiempos han cambiado y cada vez más, se da voz a otras formas de vivir la sexualidad, todavía falta reflexionar sobre estereotipos o creencias en relación con esta necesidad para evitar actitudes y comportamientos poco respetuosos, juicios de valor, etc. .

Isabel Quintana Sánchez. Enfermera. Especialista en enfermería geronto-geriátrica.