Las personas con enfermedad de Alzheimer tienen un riesgo más elevado de malnutrición, a menudo a causa de la pérdida de hambre, las dificultades para preparar o planificar las comidas, o la presencia de disfagia. Todo esto puede afectar de manera directa su estado físico y emocional.
Por este motivo, en esta charla queremos profundizar en cómo la dieta influye en el cerebro y ofrecer herramientas prácticas para mejorar la nutrición y el bienestar de las personas con Alzheimer y de sus familias.
