Estos días de confinamiento por la COVID-19 están siendo especialmente duros para las personas cuidadoras de familiares con Alzheimer. El cambio de rutinas, la falta de apoyo presencial y la incertidumbre generan un desgaste emocional añadido. Por eso es más importante que nunca cuidarse para poder continuar cuidando.
Recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud
La OMS recomienda mantener la calma y explicar la situación a la persona con demencia de manera sencilla y tranquila, repitiendo la información tantas veces como sea necesario. También aconseja mantener una rutina diaria estructurada, con horarios fijos para levantarse, comer, hacer actividades y ir a dormir, ya que la estructura y la previsibilidad aportan seguridad a las personas con demencia.
Propuestas de actividades para hacer en casa
Durante estos días se pueden proponer actividades cognitivas sencillas (juegos de memoria, sopa de letras, álbumes de fotos familiares), actividades físicas adaptadas al espacio disponible y momentos de relajación con música. Mantener el contacto con la familia a través de llamadas o videollamadas también ayuda a reducir la sensación de aislamiento, tanto de la persona con Alzheimer como del cuidador.
Cuidarse uno mismo
Los cuidadores deben reservarse momentos para ellos mismos, aunque sean breves: descansar, leer, hacer ejercicio o simplemente desconectar unos minutos. Pedir ayuda a otros miembros de la familia para repartir las tareas y mantener el contacto con los servicios de apoyo (como los grupos de apoyo o la atención psicológica, que Alzheimer Catalunya Fundació continúa ofreciendo de manera no presencial) es fundamental para no llegar al agotamiento.