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En confinamiento, trabaja la orientación espacial y temporal

Ejercicios de orientación a la realidad para hacer con personas con Alzheimer durante el confinamiento
26 de marzo de 2020 por
En confinamiento, trabaja la orientación espacial y temporal
Administrator

Nos encontramos en un momento en que debemos estar confinados en casa como medida de prevención. Un hecho que tiene una razón principal: evitar los contagios por coronavirus. A pesar de esto, con el paso de los días, las personas en general y las que tienen Alzheimer pueden potenciar una desorientación de tiempo y espacio. Esto puede provocar un aumento del nivel de ansiedad que nos genere malestar. Por eso, durante el confinamiento trabaja la orientación espacial y temporal.

¿Qué podemos hacer?

Actualmente, el confinamiento se alarga 15 días más. Ante este escenario, les proponemos que puedan dedicar en su día a día, un tiempo para reforzar la orientación espacial y temporal. Una buena recomendación es incluirlo dentro de su planificación diaria y, si es posible, a la misma hora. De esta manera podrán comenzar el trabajo diciendo "ahora que son las … de la mañana, haremos…. en el comedor de casa. Por lo tanto, con esta introducción ya estamos haciendo orientación en el tiempo y espacio. Deben tener en cuenta que, en las personas con Alzheimer, deberán evitar no causar frustración con lo que dicen o su actitud.

Ejercicios de orientación a la realidad

Para hacer estos ejercicios, se utilizarán técnicas con las cuales la persona pueda ser consciente de su situación en el tiempo y también en el espacio y todo vinculado a su propia persona. Con este trabajo se busca proporcionarle una mayor comprensión de todo lo que le rodea. Además se genera un aumento de la sensación de atención hacia la persona y que es importante para nosotros pero también de control y de la autoestima.

Según el nivel en que esté instaurada la enfermedad, una propuesta que podemos hacer es siguiendo la actualidad de los medios de comunicación, ya sea televisión o a través de internet consultando los diarios. Es una buena herramienta para trabajar las capacidades de orientación a la realidad y la conexión con el presente y la actualidad. Este refuerzo, si la enfermedad está muy avanzada, quizás no incidirá en la orientación espacial y en el tiempo. Pero sí servirá como elemento de comunicación, de relación y para hacer que sienta que lo o la tenemos presente explicando lo que pasa y sobre todo manteniendo una conversación.

¿Cómo lo hacemos?

Hay diferentes propuestas para trabajar la orientación espacial y temporal. Podemos ir trabajando diariamente la orientación temporal recordando qué día es, el mes, temporada y el año. Incluso, si ese día es el aniversario, santo, fecha importante de algún familiar, también nos sirve para trabajarlo. En el caso de lo espacial explicar el lugar donde se encuentra, el espacio de la casa (podemos dar una vuelta por el piso para ratificar que eso es la habitación, o el comedor o donde nos encontramos en este momento) y la ciudad, región, país... Y en el caso de lo personal decir su nombre y el de las personas que viven en casa o de sus familiares.

También nos podemos ayudar de relojes para repasar las horas; a través de carteles o mirando por la ventana si hace sol, nublado, lluvia; también con imágenes de objetos cotidianos decir su nombre. Incluso podemos hacer uso de un calendario para trabajar los días de la semana o fiestas tradicionales de la época: cuaresma, ramos… También gastronomía típica de la época como pueden ser los buñuelos de cuaresma. Si nos animamos a cocinar unos buñuelos de viento o la crema de San José, estimularíamos al mismo tiempo la memoria y los sentidos. Y además, también trabajaríamos la reminiscencia.

Una otra propuesta es a través de comentar la actualidad se busca mantener el vínculo con la realidad del día. Además, se puede trabajar la relación de hechos significativos que han pasado. Por ejemplo, la fecha del día nos puede evocar a un aniversario, un viaje o un evento familiar. Con esta técnica se busca: fomentar la lectura leyendo algún fragmento de una noticia de actualidad (incluso, y siempre dependiendo de cada persona con Alzheimer, podemos promover la escritura, hacerle escribir su nombre y apellidos, los de los familiares o el nombre de sus amigos), generar una conversación donde poder exponer las ideas, evitar la desconexión de la persona con Alzheimer de su entorno, fortalecer la comunicación, sentirse centro de nuestras actuaciones y fortalecer las relaciones sociales.

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