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Las personas, el valor añadido de nuestra labor

Toni Roig, responsable económico-administrativo del programa Ayudar y Proteger, explica cómo se gestionan los recursos de las personas tuteladas
14 de febrero de 2018 por
Las personas, el valor añadido de nuestra labor
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Fundación Alzheimer Catalunya reconoce a la persona como un ser único, que tiene una trayectoria de vida en la cual ha tenido una educación, ha establecido relaciones sociales, ha desarrollado una vida profesional y ha adquirido unos valores y unas preferencias que le han forjado su carácter que le han dotado de una identidad. Esta identidad es desde la que trabajamos, es la prioridad a mantener en todas nuestras actuaciones y que nos facilita al máximo nuestra tarea. La identidad también la tenemos presente desde el aspecto de la administración económica y patrimonial de la persona, un área que se desarrolla, va tomando consistencia y protagonismo a lo largo de la existencia, conjuntamente con la social, profesional, sanitaria, cultural, etc. Conociendo las preferencias e historia de vida de las personas podemos invertir sus recursos materiales en lo que sea un valor añadido en su atención.

Todos tenemos, en mayor o menor medida, contacto con el dinero y bienes de consumo. La historia de nuestra relación con la economía convierte la situación patrimonial actual desde la cual en el área económica – administrativa comenzaremos a trabajar.

El área económico-administrativa gestiona los bienes materiales y económicos de la persona en su beneficio. Con coordinación con las otras áreas en las que se divide el programa tutelar «Ayudar y Proteger»: el área social y la jurídica. Desde el trabajo conjunto encontramos las mejores maneras de inversión de los recursos materiales de la persona, a partir de los criterios en los que se basa nuestra intervención: i) Valorar a la persona como miembro de pleno derecho de la sociedad, ii) tratarse como «individuo», como ser único y adaptarnos a sus necesidades, iii) No perder la perspectiva de la persona, entender cuál es la visión que tiene de su situación, iv) Conocer su entorno y evitar que este sea causa de malestar.

El abanico de perfiles económico-patrimoniales de las personas que atendemos es muy amplio, desde las que no cuentan con lo mínimo para cubrir las necesidades más básicas para su subsistencia hasta las que ampliamente las cubren y además pueden invertir recursos en obtener calidad de vida. En esta línea, una de nuestras prioridades es invertir recursos para que la persona pueda continuar viviendo en su casa, si así lo desea, con una calidad de vida aceptable y seguidamente potenciar otras áreas para conseguir que se conserve o aumente su calidad de vida, ya sea en domicilio o en centros asistenciales.

Siempre contamos con la persona a la hora de invertir y gestionar sus recursos materiales. Si aún tiene preservadas sus capacidades lo hacemos incorporándola a la toma de decisiones. Si no es posible su incorporación a la toma de decisiones lo hacemos explicándole las acciones que creemos son las mejores para su viabilidad, acompañándola en su malestar en caso de desacuerdo y ofreciéndole el apoyo necesario. En caso de no tener preservadas las capacidades lo hacemos trabajando en red con su entorno familiar, siempre que sea posible, y el equipo de profesionales que intervienen en el caso, partiendo siempre desde su historia de vida y el presente.

Para el equipo administrativo es muy importante mantener el contacto con la persona, pero no resulta siempre fácil por el tipo de tarea que tenemos, además de estar en la oficina, rodeados de papeles y números. Mantener presente a la persona lo conseguimos de diversas maneras: en reuniones de manera directa y presencialmente con la misma persona, con su entorno o con la información que nos facilitan los compañeros del área social y jurídica. Especialmente gratificantes son las visitas que nos hacen las personas a las cuales prestamos servicios, sea para hacer alguna consulta, porque han sido convocados a alguna reunión o bien porque algunos preservan capacidades para administrar cantidades de dinero y periódicamente se acercan, solos o acompañados de otros profesionales o algún familiar, hasta nuestra sede a rendir cuentas y/o recoger su asignación económica.

Hace tiempo que Alzheimer Catalunya apostó por servicios que sean un valor añadido al bienestar y calidad de vida de las personas a las que atendemos. Terapias como: Fisioterapia, terapia con caballos, terapia con perros, musicoterapia, terapia sensorial, acompañamiento terapéutico, etc.; es en estos servicios donde se invierten parte de los recursos económicos. Por la amplia experiencia recogida se proporciona una sustancial mejora personal al incidir en aspectos emocionales que las personas afectadas de demencia mantienen preservados.

Pero lo que da más sentido a nuestra labor son los retos de conseguir recursos para las personas que no cuentan con lo mínimo para tener una existencia digna y proteger a aquellas que son o han sido víctimas de maltrato económico. Desde el estallido de la crisis, allá por el año 2008, los casos de personas sin recursos han aumentado exponencialmente, muchos por expolio de su propio entorno familiar y social, otros por los recortes en las ayudas de la Administración y el aumento de los precios de los servicios.

Los casos de expolio son especialmente duros, sobre todo si han sido totales o el patrimonio se ha reducido significativamente, ya que la calidad de vida se ha resentido. Generadores de frustración, impotencia y dolor para la persona si aún tiene preservadas las capacidades cognitivas y es consciente: de repente no puede continuar viviendo en su casa o en el centro donde ingresó de manera voluntaria ocupando una plaza privada. No puede disponer de los recursos a los que siempre ha estado acostumbrada, y por tanto no puede ir a la peluquería cuando lo necesita, no puede comprar esa pieza que le gusta, etc. Su entorno que siempre ha sido «seguro» se vuelve hostil para ella; quizás ya no le fián en la tienda, en el banco no le dan dinero porque, según ellos, se los ha gastado; los vecinos le recriminan que no paga la comunidad, existe la posibilidad de que le corten suministros por falta de pago, etc.

En los casos de pobreza incidimos en llegar a acuerdos con las entidades y centros con los que pueda haber deudas o no se le puede dar la atención que le gustaría a la persona por falta de recursos; hacemos una planificación viable de pago de las deudas dentro de las posibilidades reales y encontramos los recursos para mejorar su atención. Implicamos a las administraciones públicas para encontrar los recursos adecuados y necesarios o llegamos a acuerdos y pactos para que no tengan que abandonar los que ocupan actualmente y puedan continuar en su entorno.

En los casos en que la persona no pueda tener todo lo necesario: ropa, productos de higiene, complementos proteicos, ayudas técnicas específicas, terapias alternativas o específicas que requieran un experto como un logopeda, fisioterapeuta, acompañamiento puntual o continuado; buscamos y encontramos vías de financiación. Una de las vías en las que conseguimos recursos para cubrir estas necesidades son los convenios de colaboración con los proveedores de productos y servicios del programa tutelar de la entidad, «Ayudar y Proteger».

Mediante estos convenios hemos creado el proyecto «Fondo Solidario» que está destinado a cubrir recursos de primera necesidad para los más desfavorecidos.

Toni Roig — Responsable Económico-Administrativo, Programa Ayudar y Proteger.

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