El edadismo y los efectos en las personas

Edatisme Alzheimer Catalunya Fundació

El edadismo es la discriminación dirigida a personas por razón de edad. Este concepto implica la existencia de creencias y prejuicios hacia la persona mayor y sus capacidades. De hecho, este comportamiento tiene un impacto negativo en la propia persona afectando directamente a su autoestima.

Cómo nace

El edadismo se da por la existencia de prejuicios hacia la persona, sin conocerla ni entender sus habilidades y su preservación, así como no tener en cuenta su historia de vida. De hecho, el edadismo se señala como la tercera gran forma de discriminación en nuestra sociedad por detrás del racismo y el sexismo.

¿Cómo se manifiesta?

Actualmente encontramos unos estereotipos muy marcados por mitos sobre las personas mayores.

MitoRealidad
Todas las personas mayores son muy parecidosEs un grupo de población muy heterogéneo con muchas diferencias interindividuales
Están enfermas, son frágiles y dependen de otras personasLa mayoría mantienen un contacto cercano con los familiares
Están socialmente aisladasLa mayoría viven de manera independiente
La mayoría tienen algún grado de deterioro cognitivoEn general, si existe algún grado de deterioro cognitivo, aunque no es suficientemente grave como para no poder llevar a cabo las actividades diarias.
Se vuelven más difíciles de tratarLas personas mayores que viven en comunidad tienen menores porcentajes de depresión diagnosticada que otros grupos de edad. Además, la personalidad se mantiene a lo largo del ciclo vital.
Raramente se hornean en declive propio de la edadLa mayoría de ellas se ajustan con éxito los desafíos vitales.

¿Cuáles son las consecuencias del edadismo?

Para las personas mayores, la infravaloración de sus capacidades físicas y mentales puede favorecer a una pérdida prematura de la independencia, generando así depresión y una mortalidad avanzada en comparación con las personas que, en otras condiciones mantienen una vida productiva, satisfactoria y saludable.

En el ámbito profesional, podemos encontrar, tal como define Kayser-Jones 4 dimensiones relacionadas con el maltrato:

  • Infantilización: provocada por profesionales que consideran las personas mayores son como niños. Esta relación hace que el cuidador tenga una posición de poder frente al usuario a la hora de interactuar, de responder o de tratar a la persona como si fuera un niño. Una muestra es el uso del baby talk o el elder speak. Este comporta un tipo de lenguaje que utiliza una entonación exagerada, un tono de voz elevado o el uso de un registro sencillo.
  • Despersonalización: Consiste en no tener en cuenta la singularidad de la persona mayor, sus necesidades, preferencias y tratarlos de una manera homogénea. Cada persona tiene unas características y unas singularidades únicas. Esto implica que será necesario que reciba una atención personalizada e individualizada. La realidad indica que son los profesionales quienes deciden por las personas sin tener en cuenta sus preferencias, sus hábitos … Este desconocimiento les puede hacer sentir anulados e insatisfechos. Algunos autores apuntan que la despersonalización se genera con un trato y un cuidado mecánico y automático y, en caso de que muestren reticencia o rechazo a este tipo de trato se les pueden etiquetar rápidamente como desobedientes, agresivos o agitados.
  • Deshumanización: Se produce cuando el ser humano pierde la condición humana. Esta se puede producir en situaciones en que la cosificación está presente. Varios autores consideran que hay que humanizar el cuidado de los pacientes a través de una percepción como únicos y como una unidad global, permitirles participar en la toma de decisiones, fomentar su autonomía y que los profesionales muestren empatía al tratarlos.
  • Victimización: Hace referencia a las situaciones en las que son más evidentes los malos tratos hacia las personas mayores. Esta se puede producir a través de diferentes comportamientos como hablarles como si fueran sus padres, no prestarles atención, falta de privacidad entre otros.