
Píldora de conocimiento. La afasia es un trastorno del lenguaje que puede afectar a la capacidad de hablar, entender, leer y escribir. A menudo aparece de manera repentina, como después de un ictus, pero también puede desarrollarse de forma progresiva, especialmente en casos de demencia. En este contexto, la afasia puede ser uno de los primeros síntomas y empeorar con el tiempo, dificultando gravemente la comunicación y la calidad de vida de la persona afectada y de su entorno.
Aunque a menudo se confunde con otras dificultades motoras o cognitivas, hay que diferenciar la afasia de otros trastornos como las praxias, que afectan a la capacidad de planificar y ejecutar movimientos voluntarios.
Causas principales de la afasia
Las causas principales de la afasia incluyen accidentes cerebrovasculares, lesiones cerebrales traumáticas y enfermedades neurodegenerativas. En el contexto de las demencias, la afasia puede agravar los desafíos comunicativos, afectando significativamente la calidad de vida de los pacientes y sus familias. Entender los diferentes tipos de afasia, sus síntomas y las opciones de tratamiento es esencial para proporcionar una atención adecuada y mejorar la comunicación con las personas afectadas.
Además, en el caso de las demencias, la afasia puede ser un síntoma precoz y empeorar con el tiempo, dificultando la comunicación y afectando a la calidad de vida de la persona afectada y de su entorno.
Tipos de afasia: fluyentes y no fluyentes
Existen diferentes tipos de afasia, que se engloban en dos grupos principales:
Afasias fluyentes: Las personas afectadas pueden hablar con fluidez, pero a menudo utilizan palabras incorrectas o inventadas. Es decir, que, aunque su habla es aparentemente fluida, la comprensión y la coherencia son pobres.
Afasias no fluyentes: Las personas con afasia no fluyente tienen dificultades para hablar. Su comprensión es buena, pero la producción del lenguaje es limitada y agramatical, con dificultades para formar frases completas.
¿Cómo diferenciar la afasia de Broca y Wernicke?
Cuando se habla de los diferentes tipos de afasia, a menudo se destacan la afasia de Broca y la afasia de Wernicke, ya que fueron los primeros subtipos descritos y han sido fundamentales para entender la relación entre cerebro y lenguaje. Cada una afecta a un área específica del cerebro: el área de Broca, situada en la parte frontal inferior del hemisferio izquierdo, y el área de Wernicke, ubicada en la parte posterior superior del lóbulo temporal izquierdo.
La afasia de Broca se engloba dentro del grupo de las afasias no fluyentes. Las personas con este tipo de afasia tienen dificultades para articular palabras y formar frases coherentes, causando un habla lenta y con errores gramaticales. Sin embargo, la comprensión del lenguaje está bastante preservada, y suelen entender lo que se les dice, pero tienen problemas para expresarse. Por ejemplo, pueden decir palabras sueltas como «comida… casa», pero no frases completas. A menudo, estas personas son conscientes de sus dificultades y pueden sentirse frustradas.
En cambio, la afasia de Wernicke forma parte de las afasias fluyentes. Las personas con este tipo de afasia pueden hablar con fluidez, pero su discurso puede incluir palabras inventadas o inapropiadas. Además, tienen graves dificultades para comprender el lenguaje hablado y escrito, y muchas veces no son conscientes de sus errores. Esta falta de conciencia puede complicar su interacción con los demás.
Sin embargo, hay otros tipos de afasias:
- Afasia global: la persona tiene grandes dificultades para hablar y entender.
- Afasia anómica: dificultades para encontrar palabras específicas, sobre todo nombres.
- Afasia de conducción: hay buena comprensión y habla fluida, pero con mucha dificultad para repetir palabras o frases.
Síntomas de afasia en personas con demencia
En el contexto de la demencia, algunos de los síntomas habituales son:
- Dificultad para encontrar palabras (anomia).
- Repetición constante de palabras o frases.
- Frases inacabadas o sin coherencia.
- Problemas de comprensión del lenguaje oral o escrito.
- Cambios en la fluidez verbal.
- Dificultad para leer y escribir.
- Uso de neologismos, palabras inventadas sin significado.
Diagnóstico y tratamiento de la afasia
La afasia es diagnosticada por neurólogos, pero el tratamiento principal recae en logopedas especializados en trastornos del lenguaje.
La atención precoz y el acompañamiento personalizado pueden ayudar a mejorar la comunicación y la calidad de vida de la persona con afasia, especialmente cuando va ligada a una enfermedad neurodegenerativa como la demencia.
Más información
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Este contenido cuenta con la colaboración del Ayuntamiento de Barcelona y de la Diputació de Barcelona.

