Píldora de Conocimiento. ¿La demencia y el alzhéimer son lo mismo? ¿Hay más de un tipo de demencia? ¿Cuál es la diferencia entre deterioro cognitivo y demencia? Muchas veces, surgen estas preguntas cuando detectamos problemas relacionados con la memoria, la orientación o la comunicación. A continuación, desgranaremos estos tres conceptos:

 

El alzhéimer

El alzhéimer es una tipología de demencia que lleva el nombre del médico que la diagnosticó por primera vez, Alois Alzheimer. Es el tipo de demencia más común. En España hay 800.000 personas afectadas por esta enfermedad.

 

Síntomas principales

Uno de los primeros síntomas a partir del cual se detecta la enfermedad del alzhéimer es la incapacidad o dificultad de retener información reciente. A medida que avanza se detectan otros como la desorientación temporal, espacial y personal, los cambios de humor y los comportamientos y alteraciones del lenguaje. En la última etapa de la enfermedad, las personas que la sufren también tienen dificultades para hablar, tragar y andar.

 

Causas del alzhéimer

Actualmente no se conocen las causas del alzhéimer pero se sabe que en el cerebro de las personas afectadas se produce una acumulación de placas de proteína beta-amiloide. Este aumento de la proteína provoca que las neuronas no se comuniquen correctamente entre ellas causando pérdidas de memoria, entre otras consecuencias.

Por otro lado, el alzhéimer también provoca la acumulación de proteína TAU, dentro de las células, causando con el paso del tiempo su muerte. Como consecuencia, también ocurren problemas de memoria, cambios de comportamiento y otros síntomas.

El deterioro de las neuronas y sus conexiones causado por la acumulación de estas proteínas es lo que causa la enfermedad del alzhéimer y todos sus síntomas asociados.

 

Cura

El alzhéimer es una enfermedad que no tiene cura. Aún así, sí que existen tratamientos farmacológicos y no farmacológicos para ayudar a paliar algunos de sus síntomas. La terapia farmacológica suele ser efectiva durante los primeros años de diagnóstico de la enfermedad y sirve para que no avance tan rápidamente y para inhibir algunos de sus síntomas. Pero a medida que el alzhéimer avanza, su efectividad se reduce.

Dada la absencia de tratamientos farmacológicos eficaces, las terapias no farmacológicas son otras formas de intervención útiles que buscan aliviar los síntomas de la demencia. A través de métodos como la estimulación cognitiva, la reminiscencia o el Snoezelen se procura trabajar las funciones cognitivas y los síntomas conductuales exsitentes, con tal de incentivar el bienestar y la calidad de vida de la persona con alzhéimer y la de sus familias.

 

Las demencias

La demencia no es una enfermedad específica si no que es una categoría en la que se incluyen todas aquellas enfermedades neurodegenerativas que afectan las capacidades cognitivas (la memoria, la comunicación y el lenguaje, el comportamiento, el razonamiento…) de una forma suficientemente significativa como para dificultar la actividad diaria de la persona. El alzhéimer es la más conocida y común pero existen otras como la demencia vascular, la demencia por Cuerpos de Lewy, la demencia frontotemporal y el Parkinson.

 

Tipologías de demencias

La demencia vascular se suele diagnosticar después de sufrir alteraciones cerebrales, muchas veces causadas por repetidos infartos cerebrales (o ictus). A diferencia del alzhéimer, puede aparecer de repente después de sufrir alguna lesión cerebral y su evolución y síntomas variarán en según la localización y la cantidad de lesiones producidas.

La demencia por Cuerpos de Lewy se suele caracterizar por sufrir problemas relacionados con el movimiento y la postura. Se diferencia también del alzhéimer por tener alucinaciones diurnas, tener trastornos de la conducta durante la fase REM del sueño y su evolución suele ser más rápida que la del alzhéimer.

La demencia Fronto-temporal causa cambios importantes de personalidad desde un inicio del diagnóstico, tiene fuertes consecuencias conductuales y emocionales y tal y como pasa con el alzhéimer, también se sufren déficits en la memoria y el lenguaje.

La demencia por Parkinson se caracteriza por sufrir déficits motores, como es el temblor de las manos, pero también tiene otras consecuencias como las dificultades para concentrarse y tomar decisiones, tener dificultades para interpretar información visual, sufrir delirios o alucinaciones o desarrollar trastornos depresivos.

 

El deterioro cognitivo leve

El deterioro cognitivo leve es una afectación del cerebro que puede afectar a la memoria, a la comunicación y el lenguaje, al comportamiento, etc. La principal diferencia con la demencia es que no supone una ruptura en la vida cuotidiana de la persona afectada, es decir, aún y tener más dificultades en la realización de algunas tareas, puedes seguir desarrollando tu día a día.

El deterioro cognitivo leve puede derivar en una demencia, pero no siempre es así, también existe la posibilidad de mejorar o de quedarse en una posición estanca. De hecho, hay exactamente la misma probabilidad en cada uno de los posibles escenarios futuros.

 

Causas del deterioro cognitivo leve

Algunas enfermedades de salud mental como la depresión pueden causar deterioro cognitivo leve, así como también lo puede provocar la medicación de ciertas patologías. Pero como pasa con el alzhéimer y otras tipologías de demencia, también existe la posibilidad de no conocer la causa de sufrir deterioro cognitivo leve.