Abuso y situaciones de emergencia

Según el tipo de situación de emergencia en que nos encontramos, diferentes grupos de la población pueden verse afectados en mayor proporción que otros. Es decir, pueden sufrir un mayor riesgo social o psicológico. Analicemos ahora si situaciones de emergencia como el COVID19 han influido en situaciones de abuso a personas mayores.

Efectos en las personas

Uno de los factores determinantes para saber la incidencia de los efectos es la edad. De hecho, durante la pandemia por COVID19 encontramos que la franja de personas mayores de 60 años es donde más incidencia ha tenido. De hecho, hay un incremento exponencial de víctimas a partir de los 60 años, siendo las personas mayores de 90 años las que más traspasos han experimentado.

¿Qué nos dice la experiencia de otras situaciones de emergencia?

Diferentes estudios han demostrado que en casos de situación de emergencia como fue la del huracán Katrina en Nueva Orleans, o la de la central nuclear de Fukushima en Japón documentaron casos de abandono de personas mayores en hospitales y centros institucionalizados.

De hecho, con el huracán existió una condena penal por la muerte de 35 personas de una residencia. Y, en el caso de Japón, se documentó que 128 pacientes de edad avanzada fueron abandonados por el personal médico en hospital.

¿Y el COVID19?

Con los primeros estudios que se están realizando todo apunta a que la situación de emergencia sanitaria por la pandemia no será una excepción. Diferentes medios de Canadá ya apuntaban al mes de mayo que el confinamiento estaba provocando fricciones y el aumento de la violencia doméstica. Y no sólo en este caso. Tampoco se descarta un incremento de abuso físico en personas mayores, así como estafas económicas.

De hecho, el National Center for Biotechnology Information ya ha informado de un aumento masivo de informes de abuso de personas mayores durante la pandemia.

¿Qué situaciones son las más habituales?

Si hacemos una comparativa de las situaciones de abuso y maltrato a las personas mayores podemos clasificarlo según el momento:

  • Antes de la epidemia: Mayoritariamente nos encontramos en una situación en que las personas mayores tienen una participación mínima en la planificación y toma de decisiones del día a día.
  • Durante: Una falta de cuidado de la salud y la higiene de las personas, así como de garantizar la necesidad de sentirse seguro.
  • Después: falta de acceso a medios de vida, servicios sociales o recursos económicos.

De hecho, los abusos que se han detectado en personas mayores durante la pandemia van desde las estafas financieras a incidentes de violencia familiar. Hay que recordar que el abuso a personas mayores se considera todo acto intencional o la no actuación por parte del cuidador o profesional causante o creando un riesgo para la persona.

¿Qué ha pasado en Cataluña?

Durante el período de confinamiento, se ha incrementado el grado de vulnerabilidad y los riesgos de las personas con Alzheimer. De hecho, según informaron los Mossos de Esquadra, esta situación ha propiciado un incremento de personas que han querido sacar provecho de la situación y perpetrar acciones ilícitas como la apropiación de objetos de valor del propio domicilio, llamadas telefónicas susceptibles ser estafa o acompañar a la persona con demencia a sacar dinero de la cuenta bancaria.

Sea como sea, habrá que seguir trabajando conjuntamente con las instituciones para revertir situaciones de maltrato hacia un buen trato.