¿Por qué consideramos importante la formación en las organizaciones y sus profesionales?

Formació_Alzheimer_Catalunya

La residencia es un espacio donde conviven personas con diferentes necesidades y situaciones de dependencia, entre otras funciones. Las residencias también son espacios para apoyar a personas con dificultades derivadas de su proceso de deterioro cognitivo.

Los profesionales necesitan especializarse en el acompañamiento a personas que debido a su deterioro tienen grandes dificultades y como consecuencia se producen episodios que a menudo no entienden. Las personas que viven con una demencia quieren comunicar, pero han perdido la capacidad para hacerlo de manera coherente. Su reacción al entorno, a la confusión, a su vivencia de lo que está pasando, marcará las conductas que vayan haciendo.

¿Cómo conocer la necesidad formativa?

Para poder acompañar esta situación es importante tomar conciencia desde donde está posicionado el profesional. ¿Qué le remueve? ¿Qué atribuciones está haciendo que no le permiten comprender? ¿Qué herramientas tenemos? Por nuestra experiencia, la herramienta principal es uno mismo. Por eso no se trata únicamente de incorporar conceptos sino de transformar la manera de entender lo que hago.

En los últimos años, han incrementado las opciones formativas para la especialización y, de esta manera, dar respuesta a las necesidades de las personas que acompañan en los espacios residenciales o centros de día. Sin embargo, todavía queda mucho camino por recorrer. La formación es sólo la punta del iceberg del aprendizaje. Es la estructura desde donde podemos generar una transformación real de los conceptos y la manera que tenemos de hacer. En definitiva, es la práctica reflexiva que te ayuda a incorporar este conocimiento para que se convierta en aprendizaje.

¿Cómo son las formaciones?

Por este motivo, nuestras formaciones, incorporan elementos de práctica reflexiva como el elemento esencial del aprendizaje. Un ejemplo muy enriquecedor ha sido el programa de formación «desarrollo de competencias para la reminiscencia». Se ha organizado en 3 horas de teoría y 4 sesiones prácticas de reminiscencia, incorporando la práctica reflexiva desde la experiencia vivida todos juntos en el taller. Ha sido muy revelador. Nos ha permitido no hablar de lo que un «piensa que ha pasado», sino de la experiencia que todos tuvimos; y detectar aquellos elementos no conscientes de que están influenciando las relaciones, como serían las atribuciones que hacemos, los pensamientos catastróficos, las generalizaciones a partir de una situación …

Es importante apoyar al equipo de profesionales de la residencia para entender lo que a veces no es comprensible desde la razón. Como buenos seres racionales queremos entender. El reto está en acompañar sin entender, pero desde la compresión de la emocionalidad.

Elena Fernández Gamarra y Josep Vila Miravent

Formación y Consultoria, Alzheimer Catalunya