¿Cómo protegerse ante la sobrecarga de ser cuidador?

Cuidador Alzheimer Catalunya Fundació

Ser cuidador principal tiene un efecto en el sistema familiar. Muestra de ello es el concepto conocido como carga familiar. Por eso es importante tener factores de protección para aliviar esta sobrecarga. Conozcamos cómo protegerse ante la sobrecarga de ser cuidador.

Apoyo social

Los cuidadores acostumbran a aislare y disminuir los contactos emocionales positivos. Esto genera una disminución de su autoestima y puede llevarlos a la soledad. Por ese motivo, es importante el apoyo social como un factor de protección.

Las relaciones sociales son imprescindibles para el bienestar humano y mantenimiento de la salud. Por eso, contar con una buena integración en actividades comunitarias, las relaciones familiares o la disponibilidad de un confidente son buenos factores protectores.

En el caso de la relación familiar, es necesario que el cuidador pueda expresar su miedos y necesidades de manera sincera al entorno familiar. También es necesario que pueda mostrar libremente su vulnerabilidad y su deseo de tener apoyo en este rol. Por ese motivo, puede ser una buena herramienta, plantear reuniones familiares de manera periódicas para tomar decisiones y repartir tareas.

Otro elemento importante es la participación en grupos de apoyo. Unos espacios donde poder compartir con otras personas cuidadoras técnicas y recursos muy valiosos para el día a día.

Apoyo psicológico

El apoyo psicológico puede ser imprescindible en muchos casos a causa de la gran carga emocional y social que soportan los cuidadores. El motivo es que el cuidador puede exigirse lo que otro no podría hacer ya que el cuidador perfecto no existe.

Uno de los sentimientos más habituales que puede desarrollar el cuidado es la culpa. Acostumbra a darse por mostrarse incomodo por el comportamiento de la persona con demencia, por enfadarse con ella o por sentir que ya no puede continuar y se plantea la institucionalización.

Por eso es importante que el cuidador pueda diferenciar entre culpa y responsabilidad. Por un lado, la responsabilidad nos permite responder y hacernos cargo. Por otro lado, la culpa provoca un desánimo profundo e incluso un estado de ánimo depresivo. Por eso es importante contar con un buen apoyo social, ya sea por el entorno o a través de grupos de apoyo.

Informarse y formarse

Muchas personas cuidadoras asumen este rol sin tener ningún tipo de información. Diferentes estudios demuestran que si la persona está formada e informada será mejor cuidador. Además, tendrá un beneficio en ella: una disminución de síntomas asociados a la sobrecarga.

También participar en talleres formativos facilita que la persona pueda ganar una mayor autoconfianza, seguridad y ayuda a para enfrentarse a los problemas cotidianos.

Cuidarse para cuidar

Las personas cuidadoras acostumbran a anteponer las necesidades de la persona con Alzheimer a sus necesidades. Esto puede generar una resistencia a pedir ayuda o a recibirla si se le ofrece. Pero está demostrado que los cuidadores que se cuidan están en mejores condiciones físicas y psicológicas para mantener su bienestar y cuidar a su familiar.

Para cuidarse como cuidador, puede:

  • Pedir ayuda a familiares, amigos, vecinos.
  • Utilizar los recursos sociosanitarios públicos o privados disponibles.
  • Poner límites a la cantidad de cuidado que presta.
  • Atender a las señales de alerta, físicas y psicológicas.
  • Aprender estrategias para afrontar los sentimientos más difíciles y controlar el estrés.
  • Procurar tomar una alimentación equilibrada.
  • Hacer ejercicio moderado y continuo.
  • Procurar un buen descanso nocturno.

El cuidador ha de saber que la enfermedad implica un proceso de adaptación y que también hay que aceptar la nueva situación. También es aconsejable que el cuidador procure mantener la autonomía de la persona con Alzheimer el máximo de tiempo posible, aunque realice actividades con un resultado no perfecto.

Por otra parte, el cuidador ha de ponerse límites, reconocer y aceptar que necesita apoyo para llevar mejor los síntomas de la demencia.

Grupos de apoyo

Contar con un buen apoyo social es imprescindible para sobrellevar la carga del cuidador principal. Los grupos de apoyo también son una buena herramienta para gestionar, entender y adaptarse a los síntomas del Alzheimer.