El momento que todos esperábamos

Había llegado el momento.

De forma oficiosa se nos había comunicado hace algunas semanas que Alzheimer Catalunya Fundació había recibido la Creu de Sant Jordi 2018 por nuestros 30 años de trayectoria. Durante estos días previos a la entrega, una ilusión compartida se respiraba por los pasillos de la Fundación y el convencimiento de que nuestro trabajo de hormiguita, por fin empezaba a ser visible.

Se acercaba el momento, la ceremonia de entrega se había programado para el lunes 23 de julio.  Nervios, ilusión, esperanza, satisfacción por un trabajo bien hecho, el recuerdo de todos y cada uno de los profesionales que han pasado por nuestra Fundación, toda la historia de estos 30 años con sus dificultades, objetivos conseguidos  y las más de 41.500 personas, familiares y profesionales a los que hemos atendido y formado.

Había llegado el momento.

Llegó el día

Ayer lunes, la jornada de trabajo de todo el equipo fue algo diferente: era innegable que parte de nuestros pensamientos ya estaban en el Palau de la Música Catalana, donde unas horas más tarde viviríamos uno de los momentos más emocionantes de nuestras vidas. Porque no hemos llegado aquí solos. Sino gracias también a la confianza que habéis depositado  todos vosotros.


Miembros del equipo momentos antes de comenzar el acto en Palau de la Música

Y llegó el momento.

Eran poco antes de las siete de la tarde, y se podía ver a algunos de nuestros compañeros en los aledaños del Palau. En unos minutos la calle se había abarrotado, y decenas de personas esperábamos expectantes.
¡Qué bonito! Ya estábamos allí, la ceremonia iba a comenzar y… se abrieron las puertas.

Una ceremonia para el recuerdo

Pocas veces uno se puede imaginar a sí mismo en un contexto como ese. Un entorno lleno de arte como es el Palau de la Música, nos hizo un recibimiento cálido a pesar de su grandeza.  Íbamos subiendo la escalera para acceder a la grada en la que nos teníamos que ubicar y aquello era increíble, como un sueño. Sonrisas por todas partes. Ambiente de fiesta comedida pero sobretodo de mucha ilusión, una ilusión que se contagiaba. Fue uno de esos pequeños momentos de felicidad que siempre querremos atesorar.

Llegamos a nuestros asientos, y como el resto del Palau al completo, nos pusimos de pie para recibir con un gran aplauso a todas y cada una de  las 30 personas y 24 entidades que más tarde recogerían sus galardones.

Parte del equipo momentos antes de comenzar el acto de entrega

Los premiados a las Creus de Sant Jordi 2018 acceden al Palau de la Música

Y ese fue el camino que hizo Eulàlia Cucurella, nuestra presidenta;  y en nombre de todos los que formamos Alzheimer Catalunya fue la encargada de recoger nuestra Cruz de Sant Jordi.

Y comenzó la gala. Una gala repleta de momentos mágicos. Los discursos y la música se relevaban.

Y era imposible no pararse a pensar en lo que nos había traído hasta aquí, lo que nos estaba permitiendo vivir este momento: era muy difícil no acordarse de todas las personas afectadas a las que hemos acompañado en este camino, a los familiares que seguimos recibiendo en nuestra sede, y a los profesionales que formamos y que velan por los mejores cuidados.

Todo estaba a punto

Daba comienzo la gala

En definitiva, era imposible no emocionarse pensando en que Alzheimer Catalunya Fundació comenzó siendo un proyecto pequeñito y ahora, 30 años después,  esta gran familia ha crecido, con mucho esfuerzo y horas de dedicación de grandes profesionales,  y hoy,  gracias al apoyo de todos los que decidísteis estar a nuestro lado, es una realidad y estamos muy orgullosos de  poder desplegar programas de ayuda para mejorar la calidad de vida de tantas personas afectadas por una demencia, estar al lado de las familias, y ser referentes en la formación de profesionales del sector.

Sólo una vez más: ¡gracias!

Y sí, llegó el momento, nos tocó:  Eulàlia se acercó a por nuestra Creu de Sant Jordi 2018, entregada por el President de la Generalitat de Catalunya, Molt Honorable Sr. Quim Torra i Pla, y ante la ovación y los aplausos, ofreció a todo el mundo este reconocimiento, porque también es vuestro.

Momento en el que nuestra presidenta, Eulàlia, recoge la Creu de Sant Jordi

Nos abrazamos emocionados, sonreíamos y se nos mezclaron millones de sentimientos, sentimientos que hacen que hoy el cuerpo nos pida seguir dando lo mejor de nosotros, convencidos de que este trabajo nuestro vale la pena y que el  Alzheimer  y todo su entorno merece toda nuestra dedicación.

Daros las gracias una vez más y como este reconocimiento también es vuestro, os invitamos a ver nuestra placa en nuestra sede cuando queráis. ¡GRACIAS!