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La gestión del duelo durante el Coronavirus

Con la situación de confinamiento por la emergencia sanitaria por Covid-19, nos encontramos en un momento en que están cambiando nuestras costumbres sociales. Sin embargo, el ciclo de la vida continúa. Debido a la alta mortalidad que está provocando este virus, cada día conocemos el testimonio de personas que pierden un ser querido. El acompañamiento en los últimos momentos de la vida y el duelo están cambiando tal como los entendíamos y vivíamos hasta este momento previa a la pandemia. ¿Pero qué hacemos y cómo lo vivimos cuando no nos podemos despedir personalmente? O, ¿cómo afrontamos el duelo sin haber podido cerrar este círculo de vida mediante la despedida y el entierro? Por eso, hay que tener en cuenta la diferente manera de gestionar del duelo durante el Coronavirus.
¿Qué es el duelo?
El duelo es una experiencia común a todos los seres humanos. Por tanto, el duelo es la reacción ante la muerte, ante la pérdida inminente o esperada de un ser querido. Aquí se incluyen los pensamientos, sentimientos incluyendo los síntomas físicos y emocionales. Temas como: ¿le dije todo lo que le quería decir? ¿Si le hubiera dicho? ¿Si hubiera podido decirle cuánto la amaba o lo apreciaba? Cuando más valoramos, en este caso queremos, una persona más profundo y doloroso es el impacto de la muerte y el dolor que vendrá después. En la situación actual, el duelo por la pérdida comienza ya cuando ingresa en un hospital del ser querido. Este se agrava cuando el pronóstico es involutivo y ya no lo verás más.
Las restricciones actuales
Actualmente, nos encontramos con restricciones en los rituales funerarios, que chocan con los deseos de la persona perdida. En los casos que la causa de la muerte no sea por Coronavirus o haya sido en el domicilio, se podrá hacer un entierro, en el que sólo podrán asistir un máximo de tres personas. Una situación que se hace difícil para las personas que quedan excluidas y que, por ejemplo, al día siguiente tomarán el transporte público o participarán en una reunión con más de tres personas.
Pero si la causa ha sido el Coronavirus no se podrá hacer ni velatorio ni entierro. Se practicará la incineración, sea o no el deseo de la persona, y se entregarán las cenizas a la familia cuando sea posible.
Estas medidas de prevención tienen un impacto directo en nuestra gestión vivencia del duelo.
¿Cómo gestionar el duelo durante el Coronavirus?
Las personas que hayan perdido un ser querido estos días tendrá que enfrentarse a:
- La ausencia física absoluta por la pérdida de la persona.
- El no poderse despedir en los últimos momentos de vida por la distancia física de aislamiento impuesta por los protocolos sanitarios del confinamiento.
- No poder ver ni siquiera cuando ya ha sido exitus.
- El no poder celebrar una vigilia de despido y haberla posponerse.
- No encontrarse con otros familiares o personas cercanas que hubieran querido despedirse de la persona y no poder mantener muestras de afecto que implican contacto físico.
- Imposibilidad de expresar los sentimientos debido a las limitaciones comunicativas sociales. Es más difícil contar con la red de apoyo social y familiar habitual o la dificultad de mostrar los sentimientos a través de las pantallas si se opta por esta vía de comunicación
- La burocracia complicada en la distancia.
Estas circunstancias hacen que aumente el malestar emocional, la tristeza y la soledad a la pérdida de la persona. De hecho, aceptar esta pérdida puede ser más difícil por no haber estado cerca de él o ella en los últimos momentos de la vida y de poder desprenderse y comenzar el proceso de duelo. Por ello habrá que hacer una buena elaboración del duelo
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