El cuidado de una persona dependiente comporta muchos cambios y retos que son difíciles de afrontar y a menudo incluyen tener que tomar decisiones muy complicadas. Una de ellas, es decidir si la mejor opción para la persona afectada y el entorno familiar es que ingrese en una residencia.

Cuando hablamos de personas con Alzheimer o alguna otra demencia, es importante que en fases iniciales de la enfermedad intentemos tener esta conversación, y así, valorar las preferencias de la persona afectada y no convertirlo en un tema prohibido. Esto no quiere decir que cuando llegue el momento de afrontarlo la persona afectada muestre una buena disposición, pero la familia tendrá más herramientas para hacerle frente porque ya no será un tema tabú.

¿Qué hacer, entonces, si existe una negativa?

 

  • Trabajar la empatía

    El Alzheimer avanzado hace que la persona viva a una realidad diferente. A veces nos podemos sentir dolidos porque la persona diagnosticada no tiene en cuenta nuestras necesidades o porque no reconoce que necesita ayuda, por lo que entrar en su mundo y entender su postura nos puede ayudar a no sentirnos así. Consultar a un profesional también puede ayudar a entender qué le está pasando al familiar.

  • Nadie conoce tanto tu familiar como tú

    Teniendo en cuenta cómo vive la persona la realidad en este momento, me tengo que preguntar cómo creo que le sería más fácil aceptar el cambio. Por ejemplo llevando cosas de casa para hacer el ambiente más acogedor, involucrándolo en la toma de decisiones sobre la residencia, visitando el nuevo espacio y conociendo a los profesionales que trabajan antes de ir, o proponerlo como una ayuda que necesito yo como cuidador.

  • Rebajar nuestras expectativas

    A nadie le gustaría dejar su casa para ir a vivir a un lugar desconocido. Es normal que nuestro familiar tenga miedos, se sienta triste, llore o incluso que nos culpabilice de querer alejarlo de su casa. Validar estas emociones también puede ayudar a la persona a sentirse comprendida.

  • Pedir ayuda a un profesional

    Desde su experiencia nos podrá ayudar a considerar todas las características que tendríamos que tener en cuenta a la hora de escoger una residencia y que se adapte a las preferencias y necesidades de la persona diagnosticada. Por ejemplo, si a la persona afectada le gusta mucho el campo se puede buscar una residencia que permita hacer paseos por la naturaleza y que esté cerca para que podamos ir a visitarlo.

  • Trabajar el autocuidado

    Ante estas situaciones la persona cuidadora suele sentirse muy culpable y tener la duda de cuando es el momento de plantearse el ingreso. Tenemos que entender que somos humanos y que la evolución de la enfermedad en la mayoría de ocasiones comporta situaciones en las que no somos capaces de dar el cuidado que la persona diagnosticada necesita. Aceptar esto ayuda a mejorar la calidad de vida de la persona afectada y la del cuidador/a.

Más información

Si tú o un familiar tuyo acabáis de recibir el diagnóstico de demencia y necesitáis información y acompañamiento, podéis pedir una Acogida gratuita, donde te explicaremos todos los recursos que tienes al alcance. También te puedes subscribir al boletín de Alzheimer Catalunya Fundació para leer más noticias como esta.

Este contenido cuenta con la colaboración del Ayuntamiento de Barcelona y de la Diputació de Barcelona.