
La evaluación neuropsicológica es la evaluación de las funciones cognitivas como la atención, el lenguaje, la memoria, la percepción o las funciones ejecutivas, entre otros, mediante tests y pruebas objetivas y validadas estadísticamente.
En Alzheimer Catalunya Fundació contamos con un equipo experto que realiza evaluaciones neuropsicológicas. Para conocer más sobre esta importante herramienta de detección de posibles cambios cognitivos, resolvemos las principales dudas:
¿Qué determina exactamente?
Cada una de las funciones mentales se lleva a cabo en unas zonas y redes específicas del cerebro, por el que la evaluación neuropsicológica refleja cuales de estas zonas están afectadas y donde se sitúan las lesiones.
Los resultados obtenidos se comparan con las puntuaciones obtenidas por el mismo grupo de edad y nivel educativo para saber si los rendimientos son los esperados. Posteriormente, se interpreta si el perfil de resultados es compatible con una enfermedad neurológica o con lesiones en determinadas zonas del cerebro.
En personas mayores o con antecedentes familiares de demencias, la evaluación neuropsicológica es importante para la detección temprana de enfermedades neurodegenerativas, puesto que permite diferenciar entre los déficits asociados a la edad y posibles déficits que puedan ser indicativos del inicio de una demencia.
Es importante remarcar que la evaluación neuropsicológica NO es suficiente para diagnosticar una enfermedad neurológica, si no que serán necesarias otras pruebas complementarias (resonancia magnética o TAC, análisis de sangre, análisis de biomarcadores…).
¿Cuándo hay que pedirla entonces?
- Cuando notamos fallos en nuestras capacidades, como en la memoria o la atención, que afectan en nuestro día a día (al trabajo, en las relaciones sociales, en las finanzas…).
- Cuando personas próximas han notado un detrimento en nuestras capacidades, o cambios en nuestro comportamiento o pensamiento sin que se haya dado ninguna situación que lo explique.
- Cuando necesitamos hacer un seguimiento para detectar mejoras o empeoramiento en nuestras capacidades después de sufrir una condición temporal que afecte a nuestras capacidades cognitivas (enfermedades metabólicas e infecciosas, accidentes isquémicos, traumatismos craneoencefálicos…) o después de ser diagnosticados de una enfermedad neurodegenerativa.
¿Qué se hace durante la sesión?
La evaluación neuropsicológica, se tiene que realizar en un entorno tranquilo y sin distractores para que la persona pueda dar su máximo rendimiento. Recomendamos no hacerla en el domicilio puesto que no se pueden asegurar estas condiciones.
Se divide en 3 partes:
- Una primera entrevista con la persona evaluada y alguien próximo que pueda proporcionar un punto de vista externo de los síntomas.
- La evaluación de las funciones cognitivas mediante tests y pruebas, que consisten en ejercicios que ponen a prueba nuestras capacidades. Durante la exploración, no solo se tendrá en cuenta la puntuación final, sino también la ejecución y las estrategias utilizadas, así como las variables que puedan estar influyendo en el rendimiento (nervios, distracciones…).
- La devolución y explicación de los resultados.
Consideraciones sobre los resultados
Que la evaluación muestre que hay déficits en alguna función no quiere decir que tengamos una enfermedad neurológica, sino que hay muchas variables que pueden afectar a nuestras capacidades, como la ansiedad y el estrés, la depresión, el dolor crónico, algunos medicamentos o enfermedades físicas.
Del mismo modo, aunque presentamos un deterioro cognitivo leve, no quiere decir que desarrollaremos una demencia.
En cualquier caso, si hay dudas, se repetirá la evaluación después de un año para ver la evolución de los déficits.
Si quieres solicitar una evaluación neuropsicológica, rellena el formulario de Acogidas.
