
Píndola de Conocimiento. La estimulación sensorial es una herramienta que, a través de distintos ejercicios, busca trabajar la vista, la audición, el olfato, el gusto y el tacto, teniendo como objetivo aumentar el estado de alerta, reducir la agitación y sobre todo mejorar la calidad de vida.
Los sentidos están directamente relacionados a como percibimos nuestro entorno y nosotros en él. Nos ayudan a comunicarnos y a recibir información, y mantienen nuestra capacidad cerebral en alerta: ejercitan las conexiones cerebrales, las fortalecen, las nutren de información y les ayudan a desarrollarse.
Cuando, a causa de enfermedad o de deterioro cognitivo los sentidos sufren alteraciones, los ejercicios recogidos dentro de la estimulación sensorial son especialmente útiles para intentar estimular y conectar con la sensación de bienestar.
¿Por qué es beneficiosa?
Existen diferentes tipos de estimulación, las cuales son beneficiosas para las personas con Alzheimer en diferentes sentidos, pero en especial lo son las intervenciones sensoriales que consisten en actividades multisensoriales basadas en ocupaciones y ambiente, por ejemplo, trabajo con luces, con jardinería, con música, etc. También las intervenciones usando terapia asistida con animales, intervenciones usando el método Montessori, con yoga, con baile, con masajes, aromaterapia, entre otros.
Algunas de las intervenciones anteriormente mencionadas pueden ayudar a una estimulación en la autoconciencia (como las que tienen que ver con olfato o con música), mientras que otras pueden fomentar la memoria emocional autobiográfica (como la intervención con el jardín).
Las ventajas de la estimulación sensorial y multisensorial recaen en sus cualidades prácticas, como el hecho de que son intervenciones no invasivas, son sencillas de aplicar, no tienen efectos secundarios, y el costo de aplicación es bajo.
Según distintos autores, estas intervenciones aparte de mejorar efectivamente la cognición y la memoria ayudan a crear un espacio terapéutico donde pueden surgir los sentimientos de felicidad, bienestar y placer. De igual manera, este espacio puede ser usado como un espacio para aprender, o incluso para la estimulación cognitiva. También sirve para el tratamiento de la depresión, el dolor, la ansiedad, o el estrés y para promover la relajación y la recreación. A la vez, desde un prisma más técnico, este tipo de intervención puede ayudar a aminorar los síntomas de los trastornos del sueño, de problemas conductuales y de síntomas neuropsiquiátricos.
En resumen, las estimulaciones sensoriales son una buena opción en el momento de elegir intervenciones no farmacológicas, siendo en especial útiles para proveer un mejor cuidado y mejorar el acompañamiento a personas con Alzheimer o alguna otra demencia.
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Este contenido cuenta con la colaboración del Ayuntamiento de Barcelona.

