Una de las dudas que surgen cuando llega un diagnóstico de alzhéimer o de otras demencias en el seno de una familia es saber qué recursos públicos existen para apoyar a la persona diagnosticada y su entorno. En esta entrada de blog damos a conocer a cuatro a los que puedes acceder si te encuentras en esta situación.
Reconocimiento de la discapacidad
Este recurso que tramita el Departamento de Derechos Sociales de la Generalitat de Catalunya es el que permite acceder a los distintos servicios, programas, prestaciones económicas, etc. que ofrece la institución.
Puede acceder cualquier persona que tenga un grado de discapacidad igual o superior al 33%, porcentaje que se evalúa a través de un baremo que analiza el estado físico, psíquico, sensorial y comunicativo de una persona así como también se tiene en cuenta su entorno familiar y la situación laboral, económica y educativa que tiene.
El reconocimiento o la revisión del grado de discapacidad puede tramitarse online o de forma presencial en las oficinas de Asuntos Sociales y Familias, las oficinas de Atención Ciudadana del Departamento de Derechos Sociales y de otros equipamientos y sirve para acceder a diversas medidas (el alcance de éstas dependerá del grado obtenido): medidas fiscales, medidas relacionadas con la movilidad y el transporte, la cartera de servicios sociales, medidas relacionadas con la integración laboral, medidas para facilitar el acceso a la educación, medidas relacionadas con la vivienda, medidas por el acceso a la asistencia jurídica y ventajas de la Tarjeta acreditativa de la discapacidad.
Reconocimiento de la situación de dependencia
El reconocimiento de la situación de dependencia se deriva de una ley estatal elaborada en 2006 para apoyar a las personas que requieren acompañamiento de otros para realizar actividades de su vida cotidiana. Pueden acceder todas las personas con nacionalidad española y aquellas que hayan residido 5 años en España, de los que los dos últimos deben ser inmediatamente posteriores a la solicitud de esta situación.
El reconocimiento de la situación de dependencia se divide en 3 grados:
Grado 1. Dependencia moderada. Agrupa a las personas que necesitan ayuda para realizar algunas de las actividades básicas de su vida diaria, al menos una vez al día o de forma intermitente.
Grado 2. Dependencia severa. Son personas que necesitan soporte para desarrollar su vida cotidiana dos o tres veces al día, pero que no requieren atención externa las 24 horas.
Grado 3. Gran dependencia. Las personas a las que se concede este grado suelen tener una pérdida total de autonomía mental o física, por lo que necesitan la presencia continua de otra persona para realizar las actividades de su vida diaria.
El reconocimiento de los grados de dependencia se lleva a cabo por los equipos profesionales de las diferentes Comunidades Autónomas, que se guían por los Baremos de Valoración de Dependencia (BVD).
El procedimiento para solicitar la valoración de dependencia puede iniciarse de forma online o en las diversas oficinas de Asuntos Sociales y Familias, una vez recibido el requerimiento se realiza una visita a la persona beneficiaria de la solicitud para valorar la situación. Después de esta entrevista personal se elabora un informe que establece el grado de dependencia de la persona y, finalmente, se redacta un Programa de Atención Individual (PIA), que es el documento que establece los distintos recursos o prestaciones que recibirá la persona beneficiaria en función de su situación.
En Cataluña, se establece que la resolución del grado de dependencia debe darse en un máximo de 3 meses después de haber realizado la entrevista a la persona beneficiaria, pero no suele ser así, sino que existe una media de 295 días de espera para recibir la valoración según datos de la Generalitat, una valoración que se realizó a 257.644 personas en 2022.
Con el Grado de Dependencia establecido se pueden acceder a diferentes recursos como:
- La teleasistencia: medallón que sirve para pedir ayuda desde su domicilio.
- Apoyo en el domicilio: atención tanto a las necesidades personales como al cuidado del hogar de la persona con dependencia.
- Acceso a centros de día o residenciales: existen centros públicos o plazas públicas en centros concertados a los que se puede acceder con la valoración del grado de dependencia.
- Prestaciones económicas vinculadas al servicio: facilitan el pago del soporte privado cuando no sea posible asumirlo mediante la oferta pública.
- Prestaciones económicas para el cuidado del entorno familiar: apoyo económico que recibe el cuidador no profesional que se dedica a cuidar de su familiar.
Por último, existe también la posibilidad de revisar el grado de dependencia asignado si el estado de salud de la persona que lo tiene mejora o empeora, así como si ha habido un error de diagnóstico o en la aplicación del baremo. Para solicitar esta revisión es necesario rellenar un formulario específico y tener un nuevo informe médico y realizar el mismo procedimiento que debe realizarse para pedir el grado de dependencia.
La tarjeta Cuida’m
La tarjeta Cuida’m es un recurso del ámbito sanitario que sirve para prestar especial atención a personas que lo necesiten debido a su estado de salud o características específicas.
Los colectivos a los que se dirige la tarjeta son: personas con demencia en fases moderadas o graves, personas con daños cerebrales con trastornos de conducta, personas con discapacidad intelectual severa o con trastornos de conducta, personas con autismo y/o que padezcan alguna enfermedad minoritaria cognitivo-conductual.
Las personas que disponen de esta tarjeta se les facilita el acceso a la atención sanitaria de diversas formas, una de ellas es en el acompañamiento por parte de familiares, que debe garantizarse en zonas de urgencias, en actividades diagnósticas y en ingresos hospitalarios. También deben tener un acceso prioritario al sistema sanitario disminuyendo las demoras en las salas de espera, una mayor flexibilidad horaria en las consultas, facilidades en las consultas no presenciales, etc.
Para solicitarla, es necesario pedirla al personal sanitario de los Equipos de Atención Primaria para que desde allí se inicie la tramitación.
Tarjeta Cuidadora
Éste es un recurso puesto en marcha por el Ayuntamiento de Barcelona en 2022 y destinado principalmente a todas las personas que se dedican al cuidado de sus familiares de forma no profesional en la ciudad.
Con la tarjeta se pueden acceder a diferentes recursos de diversas tipologías, algunos de ellos son informativos o de asesoramiento, otros se enfocan al apoyo emocional y hay que ofrecen ventajas en servicios municipales como la posibilidad de ofrecer préstamos a domicilio por parte de las bibliotecas, establecer horas tranquilas en los mercados para comprar con calma, facilitar el acceso a gimnasios municipales, etc. Consulta todas las posibilidades aquí.
Para pedirla, puedes hacerlo online a través de la web Ciudad Cuidadora o acudir presencialmente al Espai Barcelona Cuida o a los diversos equipamientos que forman parte del proyecto Vil·la Veïna.
¿Quieres más información?
Si te han quedado dudas o quieres profundizar sobre alguno de los recursos explicados en esta noticia te invitamos a pedir una Asesoría Social, allí te informaremos sobre cada uno de estos recursos y de las diversas opciones que existen para facilitar la vida de las personas con demencia y de todas las personas que se encarguen de cuidarlas.
Por otra parte, si quieres información sobre temáticas relacionadas, te invitamos a suscribirte al boletín mensual de Alzheimer Catalunya Fundació.
