¡Volvemos a vernos!

Alzheimer Catalunya Fundació

Con la desescalada uno de nuestros objetivos es reencontrarnos con familiares y amigos con el objetivo de volver a la normalidad de antes del confinamiento. Pero ¿cómo debe ser este reencuentro con las personas con Alzheimer? Des de Alzheimer Catalunya Fundació, te damos algunos consejos para cuando volvamos a vernos.

¿Cómo han vivido el confinamiento?

Las personas con demencia, durante estos dos meses, han visto como su rutina se ha visto alterada por completo. Han dejado de ir a los centros de día, de participar en talleres de estimulación cognitiva o de memoria y sus horarios han cambiado. Esto ha llegado a generar descompensaciones de la enfermedad, provocando trastornos de conducta como la agresividad, alucinaciones, ideas delirantes o conductas intrusivas entre otras. Así que, según la fase de la enfermedad en que se encuentre la persona con demencia habrá tenido más o menos efectos y que ahora deberemos tener en cuenta a la hora de hacer visitas.

Volvamos a empezar

Con la entrada de la fase 1 y la fase 2 son muchas las familias que planifican un encuentro familiar. Nietos y nietas que quieren visitar a los abuelos, hijos e hijas que quieren ver a los padres, pero debemos tener en cuenta que cada persona ha vivido el confinamiento de maneras diferentes. Por tanto, una buena manera de plantearnos este reencuentro es teniendo en cuenta que empezamos de cero. Esto significa que cuando volvamos a vernos con una persona con Alzheimer habrá que ser prudente y analizar en qué punto está porque es posible, que si no hemos hecho videollamadas o se han repasado fotografías durante el confinamiento puede ser que no nos reconozca. De esta manera evitaremos la frustración que sentimos al no reconocernos y también en no caer a preguntar reiteradamente las cosas para que haga memoria como cuál es nuestro nombre. Debemos tener claro que, dependiendo del estadio de la enfermedad, la normalidad que había antes ahora mismo no existe.

Encontrémonos desde el respeto y desde la adaptación

Como seres sociales, necesitamos el contacto humano y más, después de dos meses excepcionales donde se ha visto modificada nuestra actividad social. Por eso, cuando visitamos a una persona con Alzheimer nos debemos hacer una pregunta: ¿esto es lo que querría o es lo que quiero yo? Pongámonos en el lugar del otro y entendamos sus necesidades. Si, antes del confinamiento, sabíamos que le molestaba encuentros con muchas personas en casa, respetemos eso y adaptemos nuestra visita a esta premisa.

¿Volveremos a la antigua normalidad?

Como bien hemos dicho, el estadio en que se encuentre la persona con Alzheimer nos permitirá volver o no a la antigua normalidad. ¿Cómo se debe hacer? Poco a poco. El volver a vernos, el empezar de cero, estar atentos a sus reacciones será clave para recuperar lo perdido. No todo el mundo recuperará lo perdido en el mismo tiempo o en la misma cantidad. Por tanto, no forcemos. Quizás cuando nos encontremos, no recordarán nuestro nombre, pero sí florecerán las emociones positivas. Porque las emociones nunca se pierden.