La incertidumbre es un amplio constructo que se sitúa en el dominio de la toma de decisiones. Nuestros cerebros pueden ser descritos como una “máquina anticipatoria”, la cual tiene la habilidad de predecir un posible futuro o consecuencias basándose en experiencias pasadas e información, para así poder tomar decisiones que aumenten la probabilidad de obtener el desenlace deseado, y minimizar errores o situaciones no deseadas.

Aquí es donde se puede ver como la incertidumbre puede llegar a ser el centro de los trastornos de ansiedad, puesto que cuando estos procesos anticipatorios exceden el nivel necesario para la adecuada toma de decisiones, estos procesos pueden empezar a resultar perjudiciales en lugar de beneficiosos.

En una enfermedad como el Alzheimer, así como con el resto de las demencias, se experimentan distintas situaciones de incertidumbre, tanto por la persona que la padece como por el entorno cuidador, porque el deterioro cognitivo es distinto en cada caso y no se sabe que evolución tendrá.

En este artículo, explicaremos cinco recomendaciones orientadas a mejorar el manejo de la incertidumbre y de los procesos anticipatorios antes mencionados.

1. Busca información útil

Según Given et.al. en un estudio realizado en 2017, para aminorar la incertidumbre cuando cuidas a alguien, es útil saber un poco más sobre la enfermedad y la situación actual en la que está tu familiar, para así saber qué se necesita para el cuidado en casa, cómo manejar la medicación y estar al pendiente de sus posibles efectos secundarios, saber qué hacer en diversas situaciones que se pudieran presentar, etc. La meta es buscar informarte, de modo que esta nueva información sirva de herramienta para un mejor cuidado.

Esta información, si bien la puedes buscar por tu cuenta, sería recomendable que la recibas de algún profesional de la salud, puedes preguntarle directamente a tu médico de cabecera o buscar otros recursos, como centros de salud, fundaciones, o cursos impartidos por algún profesional, por ejemplo.

 

2. Busca la manera de relajarte

Si bien es necesario mantenerse informado y ser previsor, no es sano que en lo que único que pienses sea en que podrá pasar en el futuro. Por esta razón, Moss et.al. (2019), mencionan la importancia de encontrar técnicas de relajación que nos funcionen, como respiraciones profundas, leer, escribir, hacer ejercicio físico; entre otras cosas. El punto es encontrar la técnica que te funcione mejor e integrar en tu rutina diaria o semanal, ya que esto ayudará a que te tomes las cosas con calma, a que brindes un mejor cuidado, y lo más importante, a que te sientas mejor.

 

3. Busca apoyo de otras personas

Ya sea por medio de un grupo de apoyo de otros cuidadores, por terapia psicológica, o por solo hablar con tu misma familia y amigos, según Moss et.al. (2019), es necesario que sientas que te puedes expresar con alguien más, exponer dudas o incluso pedir ayuda.

 

4. Busca resolver los problemas que se te presenten y no los que todavía no suceden

Según Stone y Olsen en un estudio realizado en 2022, una estrategia utilizada para el manejo de la incertidumbre es la adecuada resolución de problemas, donde se tiene como meta priorizar las situaciones a resolver, coordinar estas resoluciones con otras personas si fuera necesario, y discutir una solución potencial a las necesidades tanto personales como del cuidador.

 

 

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Este contenido cuenta con la colaboración del Ayuntamiento de Barcelona.