
Píldora de Conocimiento. El maltrato es una lacra que desgraciadamente sufren demasiadas personas en esta sociedad. Existen muchas formas de ejercer maltrato, y se pueden diferenciar a ciertos colectivos más propensos a sufrirlos. La violencia machista y las discriminaciones hacia el colectivo LGTBI+, por ejemplo, son los casos más conocidos.
Los mayores son otro grupo social que debido a ciertos factores como la soledad, la dependencia o las demencias tiene más posibilidades de acabar siendo víctima de maltrato. Por otra parte, debido a sus necesidades específicas, pueden sufrir ciertas tipologías de maltrato menos habituales en otros colectivos.
Actualmente, se detectan entre 10 y 12 casos de maltrato en personas mayores de 65 años por cada 1.000 habitantes y las cifras crecen conforme aumenta la edad y el nivel de dependencia.
Conocer las diversas formas de maltrato existentes y saber detectarlas puede suponer un cambio diferencial en la vida de las personas mayores que se encuentran inmersas en esta situación. Apoyarles es una responsabilidad colectiva.
Tipologías de maltrato
El maltrato físico y el maltrato psicológico son dos de las tipologías de maltrato más conocidas. Más allá de golpes y empujones, también se considera maltrato físico la desnutrición, la alimentación forzada o el impedimento de la libertad de movimiento de una persona. La violencia psicológica en cambio es aquella que se ejerce a partir de amenazas, humillaciones, insultos, gritos, aislamiento, etc.
La forma más sencilla de detectar violencia física es observar marcas, moratones o quemaduras en el cuerpo de la persona afectada. En el caso de la violencia psicológica es necesario estar alerta de los niveles de estrés, angustia, tristeza o miedo que pueda tener la víctima.
El maltrato sexual es otra tipología de violencia de la que las personas mayores de 65 años no quedan exentas, es decir, cualquier contacto sexual sin consentimiento. Violaciones, tocamientos y fotografías no deseadas son algunos ejemplos. Esta tipología de maltrato es muy difícil detectar sin la declaración de la víctima, por lo que no juzgar ni culpabilizar a la persona afectada es esencial para acabar con este tipo de violencia.
La explotación financiera o el maltrato económico es una de las violencias más frecuentes que sufren las personas mayores. Consiste en utilizar el dinero de una persona sin su consentimiento o de forma ilegal, como son las estafas, y en forzar la modificación de documentación legal, como el testamento. La pérdida de patrimonio, los movimientos bancarios no habituales y las compras de productos no necesarios son algunos factores que pueden indicarnos si una persona se encuentra en una situación de explotación financiera.
El uso de fármacos de forma incorrecta también se considera maltrato, en este caso maltrato farmacológico, ya que sus efectos sobre la persona afectada pueden ser negativos. El uso de medicación sin prescripción médica o la negación de un medicamento entran también dentro de esta categoría. Personas con somnolencia o desorientación de forma habitual o, por el contrario, inquietas o sobreexcitadas pueden indicar un mal uso de la medicación.
La negligencia es también una forma de maltrato y hace referencia a no atender a las necesidades básicas de la persona afectada. La falta de higiene, tanto personal como de la vivienda en la que vive, llevar la ropa sucia, no tener materiales básicos para la persona como prótesis auditivas, dentales o gafas son ejemplos de negligencia.
Por último, el abandono es otra causa de maltrato. Consiste en renunciar voluntariamente a cuidar de una persona, obligando a ésta a residir en una institución, hospital, residencia o en la calle, en casos extremos.
Perfil de quien ejerce el maltrato
En España, el cuidador principal suele ser el perpetrador del maltrato. En la mayoría de los casos, las situaciones de maltrato se deben a la falta de formación en cuidados y al estrés provocado por esta responsabilidad, por lo que no existe voluntad expresa de ejercerlo.
A nivel institucional, hasta el 45% de los profesionales reconoce haber tenido alguna conducta de maltrato y un 35% admite haber sido testigo de abusos físicos. El porcentaje aumenta hasta un 80% cuando se pregunta sobre abusos psicológicos.
Cómo actuar en caso de detectar un caso de maltrato a personas mayores
Si detectas que una persona mayor está sufriendo maltrato, contacta con los servicios sociales o el CAP de la zona. Tu ayuda puede ser esencial para detener la situación.
Alzheimer Catalunya Fundación y abordaje al maltrato
Este mes de octubre la fundación inició en la ciudad de Terrassa el proyecto CANALS, orientado a dar conocimiento y herramientas a los comerciantes de diversos barrios de la ciudad para detectar casos de maltrato en personas mayores entre el vecindario. El objetivo del proyecto es conseguir que los comerciantes se conviertan en agentes activos de detección de casos de maltrato a personas mayores.
