
Píndola de Conocimiento. En Alzheimer Catalunya Fundació contamos con un equipo experto en intervención de situaciones de riesgo a personas dependientes con Alzheimer o alguna otra demencia. Desarrollan su tarea alrededor del Proyecto Motor, una propuesta pionera en la detección, prevención y abordaje del maltrato.
Hablamos de ello con Sara Albaladejo, responsable del mismo, para conocer como funciona y cuales son los resultados de su implementación.
1. ¿Cómo se detectan los casos de maltrato?
Los casos de maltrato son principalmente detectados a través del seguimiento que realizan los servicios de la red comunitaria, como por ejemplo: Servicios Sociales Básicos, Centros de Atención Primaria y Especializada, Servicios de Dependencia, etc.
Después de que estos equipos profesionales hayan realizado entrevistas y visitas para constatar que existen factores de riesgo y señales de maltrato, contactan con el Proyecto Motor de Alzheimer Catalunya Fundació como equipo especializado en situaciones de maltrato.
2. ¿Cuál es la intervención que se lleva a cabo a través del Proyecto Motor?
De entrada los equipos profesionales que están trabajando aquella situación nos presentan el caso. Hacerlo sirve para reforzarlos en la intervención que están abordando y/o asesorarlos haciendo contraste como equipo neutro y ajeno a la situación.
Seguidamente, elaboramos un plan de trabajo donde es de vital importancia que la red comunitaria y nuestro equipo estemos estrechamente coordinados, pudiendo replantear la situación cada vez que lo precise teniendo en cuenta que normalmente es muy compleja e incierta. En ocasiones, también es necesaria la incorporación de Mossos d’Esquadra y Juzgado.
Ante la incertidumbre es importante hacer un seguimiento y un acompañamiento acurado a la persona mayor y a su entorno, que precisamente es del que se encarga el equipo del Proyecto Motor. Nuestra presencia más continuada, que como que es externa se recibe de manera mucho más colaboradora, complementa la intervención de la red comunitaria, generando vínculo con las personas mayores y su entorno.
Por último, uno de los pilares del Proyecto Motor es la intervención restaurativa. Nuestra filosofía es no solo gestionar el delito a través de la vía penal, sino también trabajar la situación desde una perspectiva psico-social y psico-educativa para restaurar el daño. Esta metodología minimiza el trauma generado, involucra en el entorno de la persona que recibe el maltrato y lleva a la persona autora del daño a la re-capacitación y el reconocimiento de responsabilidad sobre los actos cometidos por no volverlos a repetir
3. ¿Cuáles son las situaciones de maltrato más recurrentes que os encontráis?
El último año, el 50% de los casos han sido de maltrato psicológico y económico, un 40% de vulneración de derechos y negligencia y, por último, entre un 15-20% el maltrato físico y abandono. En la mayoría de los casos, la persona mayor está sufriendo más de un tipo de maltrato a la vez. También se están empezando a visibilizar situaciones de violencia de género. En cambio, el maltrato sexual continúa invisibilizado.
El perfil de persona mayor que atendemos acostumbra a caracterizarse o para disponer de ingresos inferiores al salario mínimo interprofesional o, por el contrario, de un gran patrimonio. Suelen encontrarse sin una red de apoyo familiar y tienen algún tipo de discapacidad, dependencia y/o deterioro cognitivo. La mayoría son mujeres con carencia de empoderamiento para decidir por su propia vida. Tienen una media de edad de 82 años.
El perfil de persona autora del maltrato también acostumbra a sufrir una situación de vulnerabilidad social y económica: no está incorporada en el mundo laboral de manera regular, no cuenta con una red familiar, existe una desigual atención de las tareas de cuidado y/o está diagnosticada con algún tipo de enfermedad mental, discapacidad intelectual y/o adicción. Tienen una media de edad de 45 años.
4. ¿Cómo llegan estas personas a sufrir una situación de maltrato? ¿Cómo se puede evitar?
En numerosas ocasiones, es una situación de larga evolución cronificada. Además, es una mezcla de varios factores:
- La percepción negativa de la vejez por parte de la sociedad, invisibilizando y deshumanizando a las personas mayores.
- La todavía presente idea cultural entorno a que la familia es la principal responsable del cuidado de los mayores, cuando la realidad es que la familia cada vez tiene menos capacidad funcional para ofrecer curas.
- El nivel de estrés y sobrecarga de las personas cuidadoras ante la carencia de recursos que ofrece el sistema, que provoca, involuntariamente, que la atención sea inadecuada.
- Las personas mayores no suelen denunciar la situación de maltrato por miedo, vergüenza y/o sentimiento de culpa.
- Existe un conflicto familiar de base que se desborda cuando la persona mayor presenta carencia de autonomía, por enfermedad y/o deterioro cognitivo.
En términos generales, la manera de prevenirlo es a través de campañas de sensibilización social, donde se visibilicen los diferentes tipos de maltrato a la gente mayor y la sociedad pueda empatizar y tomar conciencia.
En términos específicos, hace falta que los equipos profesionales hagan un seguimiento cuidadoso donde se puedan detectar preventivamente factores de riesgo y trabajarlos para que no desencadenen en una situación de maltrato, y en factores de protección para potenciarlos, es decir, detectar elementos, circunstancias y/o variables que apaciguan, compensan o disminuyen los factores de riesgo.
5. ¿Qué se puede hacer si se detectan en nuestro entorno?
Cualquier persona que sea conocedora de una situación de maltrato tiene que dar el paso de comunicarlo con detalle. Poner en conocimiento la situación será totalmente anónimo y será el equipo profesional quien buscará la mejor estrategia para acceder en el domicilio.
Si se trata de una situación donde hay riesgo inminente por la integridad física de la persona hay que llamar al 112. En caso contrario, hay que informar a los servicios comunitarios más próximos de donde resida la persona: Centro de Atención Primaria o Servicios Sociales.
También hay la posibilidad de informar directamente al equipo de la Fundación.
6. ¿Por qué es tan importante que los profesionales socio-sanitarios estén formados para atender casos de maltrato?
Porque el maltrato a la gente mayor es una de las formas de violencia más oculta, silenciada y por tanto una de las menos detectadas y tratadas. Por cada situación detectada y documentada, hay 5 que no han salido a la luz.
Para poder romper con esta situación, es indispensable que todas las profesionales que realicen intervención directa con personas mayores estén formadas en detección de factores de riesgo, factores de protección y señales de maltrato, y que sean conocedoras del circuito que se activa.
También hay que formar al equipo de trabajadores sociales de la red comunitaria en metodología y abordaje de situaciones de maltrato a la gente mayor.
7. El proyecto hace 4 años que está en marcha. ¿Cuáles son las principales conclusiones que sacáis?
En los últimos dos años de implementación del proyecto se han detectado 122 situaciones de maltrato. Los resultados obtenidos nos muestran la necesidad de un equipo especializado en abordaje de situaciones de maltrato a la gente mayor y el vacío existente para poder hacer una buena gestión y abordaje desde una metodología innovadora y sensible.
Es esencial una intervención ágil, precoz y efectiva. Hay que priorizar los derechos y la calidad de vida de las personas que se encuentran en una situación de riesgo y/o maltrato para evitar transitar por el sistema de recursos sociales y sanitarios, la institucionalización en un centro residencial o el empeoramiento de la situación de maltrato a la espera de resolución del proceso judicial.
Aun así, el abordaje del maltrato requiere un trabajo en red a nivel comunitario. Requiere comunicación entre los agentes sociales, sanitarios, jurídicos y policiales.
Finalmente, se ha demostrado el buen funcionamiento de la intervención restaurativa, aplicándola en el 90% de las situaciones que trabajamos, estabilizando el 100% de los casos y recuperando en un 20% el vínculo saludable.
8. ¿Hacia donde os gustaría seguir trabajando?
En los territorios donde se ha implementado el Proyecto Motor se ha recibido una satisfacción notable (8,30). Valoran de manera favorable la participación activa y proactiva del equipo, la agilidad en las demandas, el trabajo en red, la incorporación de la persona en su propio Plan de Trabajo y la incorporación de una metodología innovadora. Nuestra voluntad los próximos años es expandir y replicar el proyecto en otras poblaciones de la provincia de Barcelona.
Alzheimer Catalunya Fundación es experta en atender situaciones de riesgo y alta complejidad a nivel comunitario. El siguiente paso será trabajar el maltrato en las personas mayores dentro de las instituciones, a través de una metodología basada en instituciones seguras y protectoras.
El Proyecto Motor se lleva a cabo gracias a la colaboración del Ayuntamiento de Barcelona.

