Píldora de conocimiento. El mes pasado hablamos sobre el respeto de la identidad en el Alzheimer, y este mes queremos profundizar un poco más en uno de los aspectos clave para hacerlo: la Atención Centrada en la Persona (ACP). Se trata de un modelo de intervención y cuidados que pone en el centro a la persona, respetando sus necesidades, preferencias y valores. Esta mirada va más allá de fijarse en los aspectos médicos o físicos, ya que también incorpora aspectos clave de la persona como su biografía, la identidad y las relaciones sociales como elementos fundamentales.

Adoptar la perspectiva de la ACP implica entender que cada persona es única y que, por lo tanto, la manera de acompañarla también tiene que serlo.

Principios clave de la ACP

La filosofía de la Atención Centrada en la Persona se basa en unos principios básicos que sirven para guiar tanto los profesionales como las familias en la cura de las personas:

  • Respeto por la dignidad y la identidad: se reconoce la persona más allá de su diagnóstico.
  • Escucha activa y participación: se da voz a sus preferencias y decisiones, siempre que sea posible, puesto que se entiende que toda persona tiene unas capacidades, independientemente de su diagnóstico.
  • Individualización de la atención: adaptar las intervenciones a la historia de vida y a los intereses personales.
  • Relación de confianza: fomentar vínculos positivos y seguros entre profesionales, familiares y persona cuidada.
  • Entorno significativo: crear espacios que recuerden al hogar y promuevan autonomía y bienestar, independientemente de donde esté la persona. De hecho, existen residencias que siguen este modelo de atención.

¿Cómo se aplica la ACP?

La ACP se puede implementar en diferentes contextos, como el hogar, centros de día, hospitales, residencias o en actividades de estimulación cognitiva, a través de prácticas concretas:

  • Planes personalizados: establecer objetivos y rutinas adaptadas en la persona.
  • Uso de la biografía personal: integrar recuerdos, aficiones y experiencias en las actividades cotidianas.
  • Promoción de la autonomía: favorecer que la persona tome decisiones en aquello que pueda, como podría ser elegir la ropa o las comidas.
  • Comunicación adaptada: usar lenguaje claro, gestos y estrategias que faciliten la comprensión.
  • Formación de los profesionales y cuidadores: dar herramientas para que puedan aplicar este enfoque de manera eficiente. En Alzheimer Catalunya Fundació contamos con un recorrido formativo especializado en ACP, ya que es importante que los centros se impliquen para que sea más sencillo de implementar.

Beneficios de la ACP

Adoptar el modelo de Atención Centrada en la Persona tiene múltiples beneficios, tanto para las personas cuidadoras como para las que reciben apoyo:

  • Mejora del bienestar emocional y físico: las personas se sienten más seguras, escuchadas y valoradas.
  • Reducción de la frustración y la ansiedad: en entornos adaptados y comprensivos disminuyen los conflictos y la confusión.
  • Fomento de la autonomía y la participación: ayuda a mantener habilidades y sentir control sobre la propia vida.
  • Mejora de la relación entre cuidadores y personas atendidas: se construyen vínculos más empáticos y humanos.
  • Impacto positivo en las familias: genera confianza y tranquilidad al ver que los cuidados respetan la identidad de su ser querido.

Además, hay evidencia científica que apoya que se reducen las alteraciones conductuales en las personas con demencia si se usa este modelo, además de reducir la toma de psicofármacos. También, en los entornos donde se aplica, hay más esperanza de vida para las personas que viven.

Más información

Si quieres saber más sobre la Atención Centrada en la Persona, puedes pedir una Acogida gratuita, donde nuestro equipo te asesorará. Si eres un profesional y quieres una formación sobre ACP, contacta con nosotros.

Este contenido cuenta con la colaboración del Ayuntamiento de Barcelona y de la Diputació de Barcelona.