Con motivo de la celebración del Día Mundial del Alzheimer, el 21 de septiembre, hemos salido a la calle a preguntar sobre algunos conceptos relacionados con el Alzheimer que a menudo se confunden y que no son del todo ciertos.

¿El Alzheimer es una parte normal del envejecimiento?

No. Envejecer no implica directamente tener Alzheimer. El envejecimiento comporta un deterioro de capacidades generalizada, también de capacidades cognitivas, que como resultado pueden llevar pérdidas de memoria leves. Tener Alzheimer implica este deterioro pero de manera progresiva y grave y de pérdida también otras habilidades cognitivas tales como el razonamiento, la orientación, la comprensión, la capacidad de aprendizaje o el lenguaje.

¿Solo las personas mayores pueden tener Alzheimer?

A pesar de que es lo más común, la enfermedad de Alzheimer también puede afectar a personas más jóvenes. De hecho, cuando el Alzheimer aparece antes de los 65 años se le denomina “de inicio precoz” e incluyen los casos de personas diagnosticadas incluso a los 30, 40 o 50 años. Este tipo de Alzheimer tiene un recorrido más corto y, a diferencia de los síntomas que se manifiestan habitualmente en edades más avanzadas, en este caso las áreas más afectadas son la atención, el lenguaje y las habilidades visuoespaciales.

Si mis padres tienen Alzheimer, ¿yo también lo tendré?

Tener un familiar con Alzheimer puede aumentar el riesgo de tenerlo pero no es determinante para que se acabe desarrollando. Los otros factores de riesgo son la edad, a pesar de que como hemos visto también puede aparecer antes del habitual, y el estilo de vida, el único que si que podemos modificar. Existen ciertos hábitos que pueden ayudar a favorecer la salud cerebral y prevenir el deterioro. Por ejemplo, seguir una dieta equilibrada, hacer ejercicio regularmente, leer y estudiar o relacionarse con otras personas.

Si te diagnostican Alzheimer, ¿quiere decir que tienes una demencia?

No, depende de la etapa de la enfermedad en la que se encuentre la persona. Una demencia es una categoría médica donde se incluyen todas aquellas enfermedades neurodegenerativas que afectan capacidades cognitivas. Por lo tanto, en las fases iniciales de la enfermedad del Alzheimer, donde la funcionalidad diaria no está afectada, todavía no hablamos de sufrir una demencia. La demencia aparece a medida que la enfermedad avanza y el deterioro cognitivo se agravia. Este hecho explica porque cualquier diagnóstico de demencia necesita una atención y un tratamiento adecuados.

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Este contenido cuenta con la colaboración del Ayuntamiento de Barcelona.