
Píldora de Conocimiento. El alzhéimer es una enfermedad que aumenta la vulnerabilidad de las personas que la padecen. La desorientación, la pérdida de identidad y la dificultad para expresarse son algunos de los factores que causan una mayor desprotección frente a situaciones de riesgo, como es el maltrato en todas sus formas.
Por otra parte, la dependencia de las personas mayores y, específicamente, de aquellas que tienen demencia, hacia a su entorno próximo, dificulta, muchas veces. la detección de casuísticas de mal trato.
En Píldoras de Conocimiento anteriores, se explicó el concepto de la Justicia Restaurativa, basada en la restauración del daño causado para poder hacer frente a situaciones traumáticas y conseguir reparación. En ésta, se detallará a partir de 5 puntos, cómo aplicar las bases de la Justicia Restaurativa a través de la intervención directa en casos de maltrato.
1. Detectar y evaluar la situación de maltrato
Existen muchas tipologías de maltrato, pero pueden clasificarse a partir de 3 marcos principales: Abuso, negligencia y explotación. El abuso es aquél que implica sufrimiento físico o emocional. La negligencia se centra en descuidar la atención hacia la persona, en ese caso con demencia. La explotación consiste en aprovecharse de la vulnerabilidad de una persona para obtener ganancias, que pueden ser económicas o personales.
El abuso puede detectarse a través de marcas o morados, así como también los altos niveles de angustia o tristeza son un indicador de abuso psicológico.
La negligencia puede observarse cuando una persona lleva la ropa sucia, no tiene recursos que necesita como prótesis o andadores, entre otros.
La explotación puede intuirse cuando se detecta pérdida de patrimonio o se realizan cambios repentinos en testamentos u otros documentos legales.
Encontrarás más información sobre tipologías de maltrato y cómo detectarlas en la Píldora de Conocimiento “Cómo detectar y abordar el maltrato hacia las personas mayores”.
Una vez detectada una situación de maltrato, debe procederse a evaluarla teniendo en cuenta el estado de salud de la persona afectada así como su situación social, económica y jurídica. El maltrato debe evaluarse según su grado de gravedad, la tipología ejercida, la frecuencia y la progresión que ha tenido.
2. Parar la situación de maltrato
Una vez detectada y analizada la situación, debe pararse el maltrato. Es en ese momento cuando es necesario elaborar un Plan de Choque encaminado a revertir la situación. Dependiendo de la gravedad del maltrato deben iniciarse medidas jurídicas para la protección de la persona en riesgo.
3. Involucrar al entorno
Aplicar la justicia restaurativa en el campo de la intervención social, implica apostar por transformar los vínculos en vez de romperlos, siempre en beneficio de la persona que ha vivido la situación de maltrato.
Esta filosofía de intervención, influenciada por la corriente psicológica sistémica, apuesta por utilizar mecanismos como la mediación entre todas las partes implicadas, así como también en crear espacios libres de perjuicio en que tanto la persona autora como receptora del maltrato puedan verbalizar y abordar las situaciones de abuso.
4. Reparar el daño
Trabajar la toma de conciencia respecto a la situación vivida, reflexionar sobre las consecuencias del maltrato, desmontar patrones de pensamiento e incentivar nuevas formas de relacionarse y comunicarse son formas que ayudan a reparar el daño causado hacia la persona afectada.
La intervención restaurativa busca que la persona que ha ejercido maltrato, lo reconozca como tal, y que la persona que lo ha recibido pueda mediante este proceso, capacitarse y empoderarse. Una de las formas de hacerlo es involucrarla siempre en la toma de decisiones.
5. Restaurar los vínculos
Para las personas con alzhéimer u otras demencias, romper los vínculos con el entorno supone un aumento de la desorientación respecto a su propia vida, es por eso que apostar por la transformación de vínculos para que éstos sean sanos, respetuosos y libres de todas las tipologías de maltrato existentes significa velar por el bienestar y la calidad de vida de la persona afectada.
Desde Alzheimer Catalunya Fundació, trabajamos con la filosofía de la intervención restaurativa, concretamente, durante 2021 gestionamos a través de esta metodología 32 casos en los que se había producido maltrato hacia personas con deterioro cognitivo. Los resultados obtenidos fueron muy buenos, puesto que se logró detener el maltrato en el 100% de los casos. Si quieres conocer más sobre la aplicación restaurativa, te recomendamos leer el póster que presentamos en las pasadas Jornadas Interdisciplinares Catalanas de Residencias, en las que tuvimos el honor de recibir el segundo premio por este proyecto.
