Píldora de conocimiento.

¿Qué es?

La demencia frontotemporal (DFT) es una enfermedad neurodegenerativa que afecta inicialmente a los lóbulos frontal y temporal del cerebro, que son los relacionados con la conducta, la personalidad y el lenguaje.

A pesar de ser la tercera causa de demencia más frecuente, a menudo está infradiagnosticada porque no empieza con pérdidas de memoria, como en el caso del Alzheimer y, a menudo se confunde con síntomas psiquiátricos.

¿Cómo se manifiesta?

En función de los síntomas predominantes, se distinguen la variante conductual y las variantes caracterizadas por la afectación del lenguaje.

Los síntomas más frecuentes incluyen:

Alteraciones conductuales:

  • Cambios de personalidad.
  • Desinhibición y comportamientos sociales inadecuados.
  • Apatía, que se puede confundir con depresión.
  • Impulsividad, agresividad o falta de empatía.
  • Conductas compulsivas, como comer de forma excesiva o repeticiones.

Alteraciones del lenguaje (afasias):

  • Dificultad para encontrar palabras.
  • Problemas para comprender el significado del lenguaje.
  • Habla lenta o frases mal estructuradas.
  • Empeoramiento progresivo de la comunicación.

Alteraciones de las funciones ejecutivas:

  • Dificultad para planificar tareas, establecimientos o anticipar consecuencias.
  • Problemas en actividades cotidianas complejas (finanzas, trabajo, rutinas).
  • Problemas para cambiar de estrategia o adaptarse a cambios.
  • Afectación en la toma de decisiones, como puede ser tomar decisiones peligrosas, poco realistas.

En algunos casos pueden aparecer dificultades motoras, como parkinsonismo, alteraciones de la marcha y un aumento del riesgo de caídas.

¿A quién afecta?

A menudo se diagnostica antes de los 60 años, siendo la segunda demencia más habitual en esta franja de edad. Este inicio precoz tiene un fuerte impacto en el ámbito familiar, laboral y social.

¿Cómo actuar?

Ante la sospecha, es recomendable consultar precozmente con el médico de cabecera o con un especialista ante cambios de conducta o lenguaje inexplicables. Las pruebas diagnósticas incluyen evaluación neuropsicológica, pruebas de neuroimagen y análisis de biomarcadores.

Actualmente, la demencia frontotemporal no tiene cura. El tratamiento se centra en aliviar algunos síntomas y en mejorar la calidad de vida de la persona afectada y de su entorno.

Existen dos tipos de tratamiento principalmente:

  • El tratamiento farmacológico, que puede incluir antidepresivos y antipsicóticos.
  • El tratamiento no farmacológico, que incluye:
    • Adecuación y adaptación de rutinas y entornos para reducir situaciones de conflicto y proponer actividades estructuradas para mejorar la autonomía.
    • Facilitar la comunicación con mensajes claros y tiempo de respuesta.
    • Estimulación cognitiva y/o intervenciones logopédicas.
    • Acompañamiento y apoyo a las familias, clave para sostener el cuidado

 

Más información

Si crees que alguien de tu entorno puede sufrir este tipo de demencia y necesitas información o ayuda, te animamos a venir a una primera conversación con nosotros, donde te escucharemos te asesoraremos sin compromiso.